El Servicio de Cirugía del Hospital Mateu Orfila ha participado en el último Congreso de la Sociedad Española de Heridas (Seher) de Zaragoza presentando lo que desde el Área de Salud de Menorca definen como «un caso de éxito» ante más de mil profesionales sanitarios. Se trata del caso complejo de una paciente crónica a la cual se ha curado una úlcera en una pierna después de 40 años de evolución.
El doctor Hernán Giordano, facultativo especialista del servicio que dirige el doctor Fernando Alcaide, fue el encargado de dar a conocer este logro terapéutico de la Unidad de Heridas Complejas en sus dos años de funcionamiento. Para la cura, han sido precisos cuidados muy frecuentes y todo tipo de tratamientos por parte de un equipo de enfermería y los médicos cirujanos.
Este caso clínico, presentado con una ponencia titulada «Esta herida no se cierra», es uno de los 2.074 pacientes atendidos por la Unidad, desde su puesta en marcha en 2024. Desde el Área de Salud de Menorca explican que «se ha consolidado como un servicio de referencia en el abordaje integral de lesiones de complejidad alta, fruto de un modelo de trabajo multidisciplinar que integra la experiencia hospitalaria con la coordinación estrecha con la Atención Primaria».
La Unidad está formada por dos enfermeras de práctica avanzada dedicadas de manera fija a la consulta especializada —Graziella Clavería y Luisa Hernández—, apoyadas constantemente por un cirujano con especial implicación en el ámbito vascular. Con esta estructura estable, el equipo ha logrado desarrollar una cartera de tratamientos altamente especializados, para situarse en el mismo nivel de las unidades de tratamiento de heridas complejas de cualquier punto de España. Giordano ha manifestado que «hemos demostrado que estamos a la par que cualquier otro interlocutor del congreso; hemos ido a aprender y a seguir formándonos, pero también a dar a conocer y mostrar el trabajo que estamos haciendo».
Los pacientes que llegan a la Unidad de Heridas Complejas presentan, en su mayoría, lesiones crónicas o de difícil resolución, que requieren terapias avanzadas y un seguimiento continuado.
Mientras que las heridas agudas suelen resolverse sin complicaciones en las consultas de enfermería de Atención Primaria, aquellas que necesitan abordajes específicos —como plasma rico en plaquetas, o microinjertos— encuentran en esta unidad un punto de atención altamente especializado.