Este sábado se cumplen seis años de la declaración del estado de alarma por la pandemia de covid-19 y en Menorca el Servicio de Salud ha diagnosticado a 30 personas que están afectadas por las secuelas de la enfermedad, la covid persistente.
La asociación de covid persistente de las Illes Balears, Copaiba, ha conseguido que se implementen los códigos de registro de la enfermedad, para que a través de los médicos de cabecera y especialistas se pueda conocer el número real de afectados, y que estos pacientes puedan acogerse a recursos para sobrellevar una dolencia que sigue sin tener un tratamiento específico y de la cual se han reportado más de 200 síntomas diferentes, todos con impacto en la vida diaria.
Visibilizar este colectivo
La entidad organiza actividades cada 14 de marzo para dar visibilidad a este colectivo, reclamar equidad territorial en la atención a los pacientes y promover asimismo la formación de los profesionales sanitarios para atender a estos enfermos tanto en centros de salud como hospitales.
Esta enfermedad «sigue sin tener un tratamiento específico ni cura», advierten desde Copaiba, «más bien podríamos decir que los pacientes, con el paso del tiempo, van empeorando».
A diferencia de lo que sucedió en la pandemia, cuando solo uno de cada cinco pacientes que entraba en la UCI lograba sobrevivir, ahora cerca de un 20 por ciento de los que enferman de covid-19 «van a desarrollar esa persistencia sintomática» o long covid, «y con el paso del tiempo irán empeorando su situación como enfermos».
En algunos casos, como el de Pili Lucena, una de las menorquinas dentro de la asociación que ofrece su testimonio, la covid le ha dejado como secuelas persistentes «una mezcla de fibromialgia, cefalea constante y fatiga crónica».
Su petición es que la sanidad balear ponga en marcha unidades especializadas en covid persistente, que ya funcionan en algunas comunidades autónomas.
Es barbullotSi se puede, jejeje. Total, es más fácil engañar a que ese admita que ha sido engañado. Pobrecitos, caro están pagando el haber ido de bares.