La consellera socialista Noemí Gomila, en una interpelación a la consellera de Bienestar Social, Carmen Reynés, criticó en el último pleno del Consell la inexistencia de un calendario para la apertura de los tres geriátricos que dejaron en marcha los gobiernos de izquierdas y la falta de planificación de nuevos recursos residenciales, dentro del Plan de Infraestructuras Sociosanitarias 2026-2030 del Govern.
Todo ello mientras la demanda crece y sigue pendiente la reforma de la residencia de mayores del Consell, que supondrá el traslado de los usuarios al geriátrico de Santiago, que abrirá ya con 70 de sus 120 plazas ocupadas.
«La gestión de las tres nuevas residencia realmente es una incógnita», afirmó Gomila, quien criticó «la falta de planificación sistemática del PP en la gestión de los servicios sociales de la Isla» y lamentó que los proyectos que dejó encarrilados la izquierda «o bien se han ralentizado o se han paralizado». Gomila también recordó que el Servicio de Ayuda a Domicilio de Alta Intensidad (SADAI) «no se ha replicado en otros municipios, y anuncian una y otra vez un servicio integral, insular, directamente con el Govern, pero no lo vemos».
La consellera de Bienestar Social, Carmen Reynés, respondió que la «herencia» de los geriátricos «también ha supuesto corregir errores e irregularidades» que han alargado los procesos. Manifestó el objetivo de abrir este año las tres residencias y reprochó que en anteriores mandatos no hubieran avanzado actuaciones como la cesión del inmueble, en el caso de Santiago, o el estudio completo del edificio, en el de Es Castell.
Sobre la reforma de la residencia del Consell, defendió que la reforma se basará en el análisis técnico, el consenso con los profesionales y que dará cobertura a necesidades «que hoy no tienen respuesta», como plazas sociales, mayores con problemas de salud mental y nuevos espacios para personas con Trastorno del Espectro Autista.
Se tendría que ver y resover las causas de ser una sociedad de abuelos y el porque la juventud se va estudiar fuera para no volver. Para ello tenemos ocho instituciones políticas con de 350 millones de euros en presupuestos y más de 1.600 funcionarios, políticos y asesores etc. ¿Se ve que no es suficiente tamaña estructura política?