Menorca ha amanecido este miércoles bajo una intensa niebla que, por suerte, no provocó cancelaciones de vuelos ni accidentes reseñables.
Además, supone un prólogo meteorológico del inminente cambio de estación (el equinoccio se materializará mañana, poco antes de las nueve de la noche), ya que se trata de un fenómeno común en la Isla durante el inicio de la primavera debido a la combinación de estabilidad atmosférica y alta humedad acumulada en el mar.
Por tanto, las brumas y bancos de niebla, tanto en el mar como en la costa, serán habituales al amanecer en las próximas jornadas.