A diez días de que acabe el mes de marzo y concluya el periodo invernal de Obligación de Servicio Público (OSP) entre Menorca y Madrid, los usuarios de la ruta se han llevado un chasco considerable. Si durante los meses de temporada baja han venido denunciando la escasez de alternativas para viajar a Madrid, ahora ven como en el mes de abril la oferta de vuelos es todavía menor. La conexión queda abierta al libre mercado, pero Iberia seguirá operando con un monopolio de facto y una apuesta mínima por la conexión con la capital.
Una vez terminado el periodo de Semana Santa y hasta que arranque el mes de mayo –cuando entran en liza otras compañías como Ryanair– la programación de frecuencias es de solo dos diarias sin excepción, cuando con la OSP los lunes la empresa estaba obligada a ofertar una tercer vuelo. Pero lo peor no son los pocos vuelos, sino la variabilidad de los precios, que ya no están controlados por una tarifa de referencia y –si bien en los horarios menos demandados se pueden encontrar billetes más económicos– se disparan en los horarios y días punta.
Los resultados de esta liberalización de la ruta en el mes de abril se están demostrando negativos para los usuarios menorquines y todavía más para los no residentes. Lo explica Maina Coll, directora de Ventas y responsable de la oficina de Maó de la agencia Millennium Menorca Travel. «Un madrileño que quiera viajar a Menorca esta Semana Santa paga hasta 600 euros por ir y volver. Se llegan a pagar precios más altos por venir a Menorca que por ir a Nueva York». Otro problema, este para los usuarios menorquines, sobre todo empresarios, es que desaparece el vuelo de primera hora de la mañana. Solo se programan salidas a la capital a las 9.00 horas y a las 21.55 horas.
Que vuelva Aviaco, que lo hacía muy bien y no como ahora, que es un desastre.