Los médicos y facultativos salieron este sábado a la calle en Maó para hacer partícipe a la población de sus reivindicaciones, entre ellas, un Estatuto Marco que recoja la singularidad de la profesión, una mesa de negociación propia, una regulación de la jornada semanal como la del resto de trabajadores, el fin de las guardias de 24 horas y límites reales a la presión asistencial.
La protesta congregó a cerca de 150 personas, la mayoría profesionales en ejercicio, entre ellos el gerente del Área de Salud de Menorca, Bernardo Pax, y la directora de Atención Primaria, Margarita Rodríguez-Loeches, pero también su antecesor, Txema Coll, el recién designado para presidir la Junta Insular del Colegio Oficial de Médicos, el traumatólogo José Luis Prieto, o la intensivista Tamara Contreras que inició la campaña contra las guardias de 24 horas.
La manifestación recorrió la ciudad, entre las plazas Esplanada y Miranda, para expresar su malestar con el Ministerio de Sanidad y, al mismo tiempo, excusarse con los pacientes, que acaban de sufrir las consecuencias de la segunda huelga en lo que va de año. Además de corear consignas como «Paciente escucha, esta es tu lucha» o «Sin médicos no hay sanidad», algunos participantes en la protesta repartieron un comunicado del Sindicato Médico de Balears (Simebal) en el que piden la comprensión de los ciudadanos con frases como «defender a los médicos es defender tu derecho a tener médico» y apelan a la necesidad de «ejercer con calidad y garantizar una sanidad pública fuerte y duradera».
«La sanidad pública está en peligro», advirtió el médico de urgencias y delegado de Simebal, Claudio Triay, durante la concentración en Maó, «queremos que acabe la explotación de hacer 70 u 80 horas semanales cuando el resto hace 35 o 40, es una cuestión de seguridad», declaró.
Efectos de la huelga
Sobre los efectos de la huelga, aseguró que llegar a los paros es «un fracaso» pero calificó la situación de «grave e insostenible» para que los médicos y facultativos utilicen esta última herramienta de presión. Durante el trayecto los médicos expresaron su enfado con la ministra Mónica García pidiendo su dimisión y con lemas que ya se han extendido en otras protestas como «Mónica, rancia...nos vamos a Francia», en alusión a la fuga de profesionales a otros países del entorno europeo en busca de mejores condiciones laborales.
Ya frente a la Dirección Insular de la Administración General del Estado, advirtieron de que la huelga «se va a mantener», una semana al mes hasta junio, si el Ministerio de Sanidad no accede a negociar.
MANOLOSois muy valientes, pero me gustaría veros con una buena enfermedad (espero que no pase nunca) manteniendo vuestros argumentos como campeones.