La agricultura regenerativa propone dejar de labrar la tierra y, en su lugar, enriquecerla con compost para reactivar su ecosistema natural. Con ello no solo se recupera la actividad microbiana esencial, sino que también se reduce la necesidad de riego y se optimiza el espacio cultivable. El resultado: más plantas por metro cuadrado y una mayor rentabilidad para los agricultores. Uno de ellos, Sergi Riudavets, que junto a sus padres, Toni y Maria, dio vida en 2014 a la finca Santo Domingo, acaba de ser reconocido como uno de los 50 mejores agricultores regenerativos de Europa por el innovador proyecto de huerta que inició hace tres años en la finca que gestiona en Punta Prima.
Riudavets explica que utilizan bancales permanentes, es decir, áreas de cultivo delimitadas que nunca se labran para que la tierra se mantenga esponjosa, fértil y oxigenada. «No utilizamos maquinaria pesada, todo lo hacemos a mano y sin remover la tierra para no dañar la vida microbiológica». Un método que, asegura, le ha permitido multiplicar por seis la producción por metro cuadrado. «En muy poco espacio consigues producir mucho más», resume. Esto es así porque utiliza compost propio que nutre la tierra y propicia unas plantas saludables y resistentes a las plagas. Una combinación que, además, reduce la proliferación de malas hierbas (o adventicias).
El compost funciona como una esponja y siempre se mantiene húmedo, pero nunca encharcado. Un hecho que, añade Sergi Riudavets, evita problemas de hongos o pudrimiento. También permite reducir drásticamente el consumo de agua al mejorar la estructura del suelo y retener más agua de lluvia. «Hemos reducido a más de la mitad el consumo de agua, mediante la microaspersión solo regamos media hora o tres cuartos, dependiendo de la estación, cada día», asegura.
Un conjunto de prácticas que le han servido para mejorar el suelo de la finca Santo Domingo y para que de la tierra crezcan cultivos sanos y abundantes. Acelgas, apios, calçots, cebollas, col kale, patatas, rabanitos, col lombarda, perejil, remolacha, col repollo, zanahorias, romero, puerros... Siempre fruta y verdura de temporada, producida de manera cien por cien ecológica y usando variedades locales que comercializan directamente en la finca —totalmente autosuficiente— y suministran a diversos establecimientos de Menorca.
Reconocimiento
Ahora que su pequeña empresa familiar se sitúa entre las 50 mejores fincas de agricultura regenerativa de Europa, Riudavets considera que «se ha reconocido el esfuerzo y las buenas prácticas, que sea a nivel europeo tiene mérito». Orgulloso del trabajo y sus frutos, defiende este sistema de producción agrícola como modelo del presente y futuro. La organización Top 50 Farmers, que ha reconocido su labor, asegura que este método crea sistemas resilientes que abordan los desafíos de la biodiversidad y el medio ambiente, a la vez que produce alimentos ricos en nutrientes.
¡Pintaza! Enhorabuena por demostrar que sí se puede utilizar el campo para cultivar sin necesidad de plantar turistas.