Puede que en los últimos años se haya avanzado algo en el campo de los caminos públicos en la Isla, pero la realidad es que aún queda un buen trecho por recorrer. Esa es la opinión de Josep Marí Pallicer, presidente de Amics d’es Camí d’en Kane, quien recuerda que Solo Alaior no tiene su catálogo de Caminos aprobado, pero más allá de ese documento clave para comenzar a trabajar en firme, hay tareas importantes por abordar.
Apunta al respecto Pallicer que queda pendiente «inventariar» y que los caminos pasen a ser propiedad de los Consistorios, es decir, que figuren en el Registro de la Propiedad. Otro aspecto a abordar, añade, es solucionar el tema de esas vías que aparecen en los catálogos pero son de titularidad dudosa, cuestiones que «hay que investigar».
A modo de resumen, esa es una de las conclusiones que se puede extraer de la celebración el pasado domingo de la sexta edición de la Diada dels Camins Públics i de les Vies Pecuàries, una jornada que nació en 2019 a nivel nacional y cuya celebración ha arraigado en la Isla.
El domingo se llevó a cabo esa fiesta con una excursión por caminos de Es Mercadal. Una ruta a lo largo de doce kilómetros que tuvo su punto de partida en la Plaça Pare Camps, donde se procedió a leer un manifiesto en el que se reivindicó «seguir avanzando en la recuperación, defensa y conservación de este legado histórico y cultural».
Una jornada para reivindicar «y también visibilizar» la situación en que se encuentran muchos de los caminos públicos, se enfatizó también en el documento como uno de los propósitos. «Algunos de ellos cerrados con problemas de usurpación o tapados por la vegetación, por la dejadez y el abandono de las administraciones titulares».
Quedó claro en el manifiesto que las peticiones realizadas a la administración, como inventariar, registrar, recuperar, conservar y el destino de recursos económicos, así como el apoyo al voluntariado que trabaja por ese fin, obedecen también, entre otras cosas, a la importancia que tienen los caminos «para permitir el desarrollo de muchas actividades de ocio, deportivas y educativas, que a la vez generan beneficios sociales, medioambientales y para la salud». En ese sentido, defienden que «bien gestionados, son un recurso y una oferta alternativa y complementaria al turismo de sol y playa».
Avanzar se ha avanzado, pero la situación «se ha estancado» argumenta el portavoz de la Coordinadora de Camins de Menorca, Pere Pons, quien recuerda que, según se recogía en la ley de 2018, los catálogos tenían que estar listos en 2022. La cuestión es que «ahora hay que aplicar y llevar a término las conclusiones» recogidas en esos documentos. A su juicio, hace falta «celeridad, voluntad, constancia y recursos», pero también es importante» hacer pedagogía entre la sociedad del «gran valor» que representan los caminos.
Si aquest no fan feina,sa majoria son funcionaris o politics.Cercan camins per toca es collons i li tens que recordar es tancar barreras i es cans fermats.