El Ayuntamiento de Maó ha reforzado en los últimos días la vigilancia para garantizar el uso correcto del cubo en el sistema de recogida de residuos puerta a puerta. La campaña, desarrollada durante la última semana, se ha saldado con dos sanciones tras una treintena de inspecciones domiciliarias.
Los controles han sido realizados de forma conjunta por la Policía Local y la empresa Sistemas Medioambientales, responsable de la implantación del servicio. Según fuentes municipales, el objetivo es reducir conductas incívicas como depositar las basuras en bolsas en lugar de utilizar los cubos habilitados o hacerlo fuera de las zonas autorizadas.
Entre los puntos donde se había detectado un mayor incumplimiento figuran los alrededores de las calles Santa Eulàlia y Sant Guillem, así como la plaza Trianón.
El Consistorio ha anunciado que esta línea de vigilancia se mantendrá en las próximas semanas para consolidar los resultados del sistema puerta a puerta.
El teniente de alcalde de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Fiestas, José Manuel García, ha destacado que «el compromiso de la ciudadanía con el nuevo sistema de recogida selectiva sitúa a Maó en el camino de ser una ciudad más eficiente en la gestión de residuos».
Este alcalde es lo peor