El planteamiento del Govern balear de promover un ciclo educativo 0-3 años gratuito y en ese sentido, a su vez, incrementar el número de plazas en Mallorca y Eivissa, que quedaban muy alejadas del 84 por ciento que se ofertaba en Menorca, se ha convertido en un problema. Puesto que actualmente el 74 por ciento de los centros de Balears (de 0-3 años) son de gestión privada, independientemente de que algunos sean de titularidad municipal, y por ende motiva una disparidad de sueldos y condiciones laborales entre profesionales que desarrollan idéntica función.
Ante eso el STEI reclama «una mayor gestión directa y pública» y que se impulse un «convenio colectivo unitario» que además equipare sus condiciones a la de otros ciclos educativos. No en vano, el mapa menorquín es muy disperso en ese sentido.
Un par de escoletas, «Borja Moll» y «Magdalena Humbert», están bajo gestión CAIB (de las tres que hay en el Archipiélago). Las ‘escoletas’ de Es Castell, Sant Lluís y Es Migjorn operan en función del convenio de personal laboral de sus respectivos municipios, y otro par, «Roser Gener» y «Es Mussol», que son del patronato municipal de Ciutadella, se rigen por convenio propio, si bien su personal es municipal.
Dos ‘escoletas’ son de titularidad privada, La Salle Maó, que aplica convenio de concertada, y «Cei Xipell», que opera con el convenio 0-3 escolar de Menorca, al igual que todas las ‘escoletas’ de titularidad municipal cuya gestión está externalizada, que son las cinco de Maó (que gestiona la fundación Pere Terrés); la de Alaior (Estudi 6); «Arc de Sant Martí» de Es Mercadal, que gestiona una cooperativa de trabajadoras con convenio insular de 0-3, al igual que la de Ferreries. «Sa Galera» y «Es Poriol», también funcionan como cooperativa.
Significar que «Joguina» ha pedido la titularidad privada, que obtendrá el año próximo. «Tenemos una gran cantidad de convenios y sueldos, lo que a nivel balear se multiplica», subraya Maria Camps, secretaria del Stei en la Isla. «Y la conselleria de Educación, al no saber como integrar el personal educativo, en manos de empresas privadas, deja fuera a las trabajadoras, por ejemplo un caso en Fornells, que la han podido integrar en Es Mercadal. ¿Y si fuera en Maó y afectara a 60 mujeres?», se cuestiona Camps. «No tienen respuesta», añade, lo que genera «nerviosismo» en el colectivo de docentes de 0-3 años.
Si bien el Govern ha encargado un estudio para ver cómo integrar ese personal, Camps afirma que existen «opciones políticas y legislativas» que permitirían su integración como «personal laboral a extinguir». Cita el ejemplo de IB3, «que ha internalizado sus servicios», e insiste en el «miedo» que prevalece en profesoras «que han trabajado mucho» y se las deja «fuera» de la fórmula de la solución.
En Menorca hay once centros externalizados, eso «son muchas mujeres». «Queremos enseñanza 0-3 gratuita, pero no a cuenta de las profesoras ni de sus condiciones laborales», finaliza Camps.
Sempre se queixen aquests també, els únics que no tenim dret a queixar-nos som es de s'empresa privada, i si no ens agrada ens cercam un altra puesto de feina. Feis el mateix vosaltres.