El impacto de la escalada de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán empieza a sentirse ya en la economía cotidiana, con efectos directos en el bolsillo de los menorquines. El encarecimiento de los carburantes ha sido el primer síntoma visible. El aumento del precio del petróleo, vinculado a la tensión en Oriente Medio, ha elevado el coste de llenar el depósito tanto para particulares como para empresas. Pero el efecto dominó no se ha detenido ahí. Este encarecimiento afecta a toda la cadena: sube el combustible, sube la energía y sube el transporte de mercancías. Como consecuencia, los precios de productos y servicios empiezan a tensionarse. Una situación que ha generado un alto nivel de inestabilidad en las empresas de distribución de la Isla.
Coinciden varias de ellas en que han notado ya una subida de precios en las empresas de transporte de mercancías. El incremento del precio del combustible —que ha llevado a las principales navieras que conectan Menorca con otras islas y la península a aplicar incrementos en las tarifas que cobran por el transporte de mercancías entre puertos— ha desbordado las previsiones con las que comenzaron el año. La escalada de precios, advirtieron desde el sector a comienzos de mes, amenazaba con hacer inviable la actividad si no trasladaban este aumento de costes a sus precios de venta y, como anticipaban, han aplicado ya este ajuste.
Repercute este encarecimiento directamente en las empresas de distribución. «Hemos notado una subida de precios en todas las empresas de transporte de mercancías», asegura José Juan Carreras, de la distribuidora de alimentos J. J. Carreras. Aun así, tanto este negocio como los demás consultados aseguran que no han trasladado la presión de costes al cliente. Confían en que esta tendencia alcista de los precios sea temporal y que la situación mejore. «Nos parece prudente esperar y ver la evolución», explica Jaume Gelabert, de la distribuidora de alimentos congelados y frescos Gelmarfred. El grueso de las ventas se produce, aclara, en mayo, con el inicio de la temporada turística, y por eso considera prematuro subir los precios ahora.
Incertidumbre
Es una situación de incertidumbre la que viven y que ha llevado a «no cerrar precios por las dudas», comenta Luisa Catchot, gerente de Comercial Catchot. Algunas empresas advierten de que, si la subida del combustible, la energía y el transporte de mercancías se mantiene durante el próximo mes, se verán obligadas a repercutir ese aumento, con subidas estimadas de entre el 1,5 y el 2 por ciento, detallan. Un aumento de costes que termina repercutiendo directamente en la cesta de la compra del consumidor.
Desde el fin de semana pasado están en vigor las medidas aprobadas por el Gobierno para hacer frente a los efectos económicos derivados de la guerra en Oriente Medio. Entre ellas, el Ejecutivo ha aplicado una rebaja del IVA de la electricidad, el gas natural y los carburantes del 21 al 10 por ciento, así como la reducción del impuesto especial sobre la electricidad hasta el 0,5 por ciento y la suspensión temporal del impuesto del 7 por ciento a la generación eléctrica. También ha establecido la congelación del precio máximo del butano y el propano.
IdòMés val que no perdis és temps