Un año más, la edición impresa de «Es Diari» se ha sumado este 1 de abril al Dia d'enganar, la tradición iniciada en el siglo XVIII, bajo la dominación británica, que se celebra en Menorca con inocentadas y bromas.
Este año año la broma está relacionada con el debate sobre la masificación de vehículos en las carreteras de la Isla durante el verano. También se incluye en el papel una noticia falsa sobre la comercialización de la caldera de langosta enlatada.
A continuación puede leer las dos noticias falsas:
El Consell de Menorca ha encargado al equipo de expertos en movilidad de la empresa canaria Proyectos Viables un estudio técnico para instalar dos puntos de peaje de pago en la carretera general Me-1 durante los meses de temporada turística, en que la densidad del tráfico se dispara.
Ya se conocen las principales propuestas y como su aplicación permitirá obtener beneficios diversos, principalmente una reducción del Índice Medio Diario (IMD) de coches en la general, una bajada de la contaminación atmosférica por CO2, lo que da valor a la Reserva de Biosfera, y una generación de recursos para la mejora de los monumentos del Patrimonio Mundial de Menorca Talayótica.
Es Tudons y Rafal Rubí
La ubicación propuesta por los técnicos para los dos puntos de peaje son en el acceso a la Naveta des Tudons, ya que existe disponibilidad de terreno para ubicarlo, y en el nuevo puente de Rafal Rubí, ya que todavía se podría incorporar esta instalación en el plan de obras actual. Dos garitas en cada sentido en ambos puntos sería suficiente para poder ordenar este servicio.
El informe de Proyectos Viables, al que ha tenido acceso este diario, descarta que este control de pago provoque retenciones, gracias a las nuevas tecnologías. Cada vehículo deberá llevar en la luna delantera una pegatina para cruzar el control sin parar. Los residentes la podrán solicitar en su ayuntamiento. A los turistas se les facilitará al desembarcar. Las empresas de coches de alquiler estarán obligadas a incorporarla. Los transportistas locales estarán exentos de pago en el peaje, pero los que procedan de fuera de la Isla sí deberán abonar las tarifas estipuladas.
El coste: 2 euros
El peaje tendrá un coste general de dos euros. Si el vehículo pasa por los dos controles, deberá abonar 4 euros y le servirá para todo el día. Si vuelve a cruzar por el mismo punto, ya no deberá pagar más. Toda esta información constará en el adhesivo del parabrisas.
Pero no todo el mundo pagará lo mismo en estos peajes. Los residentes tendrán un trato específico. Los que estén empadronados en alguno de los cinco municipios por los que cruza la carretera general estarán exentos de pago. Los que residen en los otros tres tendrán un descuento del 50 por ciento. Esta propuesta no está acordada, pero ya generó quejas en la última reunión de la comisión de alcaldes. De hecho, las alcaldesas de Sant Lluís y Es Migjorn, Loles Tronch y Antonia Camps, levantaron la voz en defensa de sus vecinos. Lluís Camps, de Es Castell, también discrepó. Incluso Joan Palliser se preocupó de que se margine a los residentes en Fornells.
Reunión con la Unesco
El proyecto del Consell tiene otra intención sorprendente. Los presidentes del Consell, Adolfo Vilafranca, y del Govern, Marga Prohens, han visitado la sede de la Unesco en París y se han reunido con representantes de Icomos. Han puesto sobre la mesa una propuesta para resolver el conflicto actual por el puente de Rafal Rubí. El Consell estaría dispuesto a rebajar la altura del puente unos 32,7 centímetros, de forma que la diferencia con la actual carretera fuera mínima. Con la pantalla vegetal ya levantada ya no se produciría impacto paisajístico alguno que perjudique al yacimiento de las dos navetas. Además, y este es el caramelo de la idea, el dinero de los peajes serviría para dar un gran empujón hacia el futuro a la Menorca Talayótica.
«En lugar de limitar, se puede conseguir que circulen menos»
La propuesta de Soluciones Viables ha entusiasmado al equipo de gobierno del Consell porque permitiría resolver varias cuestiones polémicas a las que se enfrenta: la limitación de la entrada de coches, que este año se prepara para quizás entrar en vigor en 2027, justo después de las elecciones, y una solución para las obras de la carretera general en Rafal Rubí.
Sobre la reducción del número de vehículos, el presidente Adolfo Vilafranca, ha comentado que quizás no sería necesaria, porque con los peajes se conseguiría una menor presencia de coches en la carretera general y, como consecuencia, en las carreteras secundarias. Los beneficios de reducir la densidad del tráfico serían múltiples. Además hay otra idea que le gusta: «Al excluir a los residentes del pago sería una forma de darles preferencia en movilidad. Los menorquines, first, en la general. Así tendrían acceso privilegiado incluso a las playas que ahora están saturadas». Los turistas, al tener que pagar el peaje, reducirían sus desplazamientos a las playas vírgenes y se quedarían más tiempo en las de las urbanizaciones donde se hospedan.
El portavoz del equipo de gobierno, Joan Pons Torres, también opina que todo serían beneficios. El acuerdo sobre Rafal Rubí podría ser inminente. Y además en cada garita de peaje se podrían ofertar abarcas, alguna artesanía, ensaimadas y el libro «Sa llengua de Menorca», del que es autor el mismo conseller.
¿Cuánto dinero se puede recaudar con los peajes?
Es difícil afinar, pero la empresa que ha realizado el estudio apunta algunas estimaciones. Se calcula que en los meses de mayor actividad de la temporada, julio y agosto, circulan cada día unos 23.000 vehículos por la carretera general. Excluyendo a los residentes y con una estimación moderada, la mitad podrían estar obligados a pagar la tarifa del peaje. 11.500 pagarían dos euros en cada punto por día, lo que representaría unos ingresos de 46.000 euros diarios, casi 1,4 millones de euros al mes.
La intención del Consell es que al menos la mitad de este dinero se invierta en mejoras en los bienes que forman parte de la Menorca Talayótica como Patrimonio Mundial. Por eso, es tan acertado que los puntos de control se ubiquen junto a las navetas de Es Tudons y Rafal Rubí. Junto a cada garita se prevé colocar una gran valla con un eslógan similar a este: «Usted disfruta de una Reserva de Biosfera y de nuestro Patrimonio Mundial. Gracias por ayudarnos a conservarlos mejor». Así, los conductores contribuirán «con gusto a una buena causa», según se indica en el informe.
... no me extrañaría si un día lo llegan a implementar... todo lo que sea RALENTIZAR aún más el tráfico, es lo único que saben hacer, poner palos en las ruedas... no hay una sola actuación para mejorar la fluidez de la circulación, todo son medias, desde hace unos cuantos años ya, para todo lo contrario, para exacerbar a los menorquines que conducimos... son una peste...