Mientras se demora la puesta en marcha de las dos desnitrificadoras de Maó —la de Malbúger y la de Sant Climent—, que se anunció para final de año, el Ayuntamiento ha sacado a licitación una obra importante e imprescindible para poder suministrar agua potable a todo el municipio.
Se trata de la construcción de la conexión de varios pozos de captación hacia el depósito de Turó, con el objetivo de mejorar el control de la calidad del agua que abastece a gran parte de la ciudad. Aunque algunos pozos ya están conectados a la red, la nueva interconexión con el depósito permitirá concentrar en un único punto el vertido del agua, lo que debería favorecer una mejora notable en su calidad.
Además, el presupuesto del Ayuntamiento para 2026 ya incluye una partida para la construcción de la tercera desnitrificadora, que se ubicará en este depósito.
Licitación en dos lotes
El proyecto para la construcción de las conexiones de diversos pozos con el depósito de Turó cuenta con un presupuesto total de licitación de 836.980 euros (IVA incluido).
El contrato se divide en dos lotes. El primero, con un valor de 469.951 euros, contempla la conexión de los pozos de Cornia, Son Cardona y Sant Climent.
La segunda fase, con un presupuesto de 367.028 euros, incluye la conexión con los pozos de Llucmaçanes, del matadero y del parque de bomberos. Las empresas pueden presentarse a uno o a ambos lotes, y tienen tiempo hasta el 16 de abril.
De este modo, una vez finalizados los trabajos, al depósito de Turó —que actualmente se abastece mediante cuatro pozos situados en la misma parcela— llegará también el agua de todos los pozos de la zona, lo que permitirá centralizar el control de la calidad.
La instalación de las tuberías se realizará mediante zanjas de una profundidad máxima de aproximadamente un metro, y se intentará realizar los trabajos minimizando la afectación en las vías. Cada fase tiene un plazo de ejecución de seis meses.
Desnitrificadoras en pruebas
Por otro lado, el Ayuntamiento sigue trabajando para poner en marcha las dos plantas desnitrificadoras del municipio. En el caso de la de Sant Climent, actualmente se están realizando tareas de limpieza y se prevé iniciar el proceso biológico a finales de mes. El pasado septiembre, el Ayuntamiento admitió que se habían detectado algunos fallos en su funcionamiento, como la «presencia de contaminación en los fangos» empleados en el proceso de desnitrificación, por lo que la planta apenas ha estado operativa unos días desde su entrada en funcionamiento. La instalación cuenta con el visto bueno de Sanidad desde julio.
En cuanto a la planta desnitrificadora de Malbúger, cuyo mal funcionamiento provocó una importante crisis en 2024, el Ayuntamiento sigue trabajando en su reparación, aunque los plazos para su reconexión a la red continúan demorándose.
PiliPili, no es maquillaje, es tratar un servicio de interés público, con una visión de sistema general, si todo el ámbito insular adoptara el mismo criterio global, seguramente tendríamos un mejor sistema.