En Alaior «preocupa», según el concejal de Medio Ambiente Lorenzo Triay, la proliferación de gatos callejeros, tanto en el núcleo urbano como en enclaves como Cala en Porter y Son Bou.
El consistorio tiene detectadas seis colonias de gatos, tres «grandes» en la población, dos en Son Bou —en concreto en las urbanizaciones de Sant Jaume y Torre-solí que se integran en ese núcleo turístico— y una, «bastante grande», explica el edil a este diario, en Cala en Porter.
Dado el gran ritmo de reproducción que tienen los felinos, y también para atenerse a lo que exige la Ley 7/2023, promulgada para proteger el bienestar animal, el consistorio se ha visto en la necesidad de actuar.
La norma estatal sitúa la responsabilidad en los propios ayuntamientos –bajo amenaza de sanción del Govern– de ahí que en el pleno municipal de hoy incluya «la aprobación del convenio con el Consell para la gestión de animales domésticos de compañía y para el control poblacional de los gatos comunitarios y otras esterilizaciones de animales domésticos que viven en el entorno humano».
Dicho convenio aboga por aplicar el método CER (capturar-esterilizar-retornar), que además permite definir un mapa de dominios, como base de su efectividad.
«No es que en Alaior no hayamos hecho la labor, pero esta es continua, y siempre puede aparecer un gato sin esterilizar», sigue Triay, que comenta que el Ayuntamiento, hasta ahora, tenía un convenio con los voluntarios de la coordinadora de animales y que en adelante «se hará con el Consell», bajo el paraguas de un acuerdo que integra a todos los ayuntamientos de la Isla y a las propias protectoras.
Lo normal en estos casos es aplicar el método CER (Captura, esterilización y reintroducción). Asi, poco a poco las colonias van reduciendo el número de individuos ,que al fallecer de forma natural y no procrear en unos años ya no existe la colonia. Es importante la responsabilidad del ciudadano de tener esterelizados a sus gatos domésticos para que no haya abandonos y la colaboración de las protectoras.