Construido en 1973 y gestionado siempre por el Ayuntamiento de Ciutadella, el depósito de agua potable de Es Caragolí es el más grande del municipio. De forma cilíndrica, con unos 5 metros de altura y un diámetro de unos 30 metros, está hecho de hormigón armado y su interior, según asegura este informe, «no se ha pintado ni limpiado» en 53 años, es decir, ha transcurrido medio siglo «sin ninguna intervención de control e higiene».
La instalación tiene nueve pozos a su alrededor, para llenarlo, con una bomba de agua sumergida en cada pozo, conducciones de los pozos al depósito, un generador de electricidad y un sistema de cloración (cloro líquido) para desinfectar el agua almacenada, que baja por gravedad hacia el centro urbano de Ciutadella. El gran depósito y su conexión con la planta desalinizadora de Rafal Amagat es una de las grandes obras de infraestructura hidráulica que sigue pendiente.
La cubierta del depósito presenta fisuras estructurales, falta de mantenimiento en la pintura exterior, elementos metálicos oxidados como la escalera y compuertas. Tanto es así que una escalera metálica para bajar al interior del depósito está corroída, «totalmente desintegrada» y el material se va cayendo dentro del gran tanque de almacenamiento de agua.
Existe una construcción añadida al depósito cuya función era mejorar el sistema de cloración pero «no se acabó nunca» y los materiales se van deteriorando.
En Es Caragolí, denuncian, las conducciones están oxidadas, hay grietas estructurales del hormigón del depósito en su alrededor, falta de mantenimiento de la cubierta, puertas del recinto en el que se halla el sistema de cloración, oxidadas, vegetación que invade la instalación y falta de pintura y mantenimiento exterior en general.
51 anys sense donar una ma de pintura o arreglar res ,aço ja no es un problema esquerres o dretes,es un problema de poques vergonyes vividors.