La limpieza de los depósitos de las redes de suministro de agua viene regulada por el Decreto balear 53/2012, sobre vigilancia sanitaria de las aguas de consumo humano, que establece una periodicidad mínima anual para dicha operación de mantenimiento, frecuencia que no se ha cumplido en la totalidad de los tanques de la red de Ciutadella.
Así lo denunció el personal del Servicio de Agua en su escrito al Ayuntamiento, en el informe que recogía las deficiencias de las captaciones de agua del municipio, y el hecho de que se trate de depósitos antiguos, como el de Es Caragolí, dificulta aún más esa tarea pero no por ello exime de la obligación legal.
Escalera interior casi desintegrada cuyos restos caen al agua
Este depósito, el mayor del municipio, tiene una capacidad de 4.000 metros cúbicos, y fue construido en 1973. Su diseño es por tanto antiguo, no tiene secciones o compartimentos interiores que faciliten el vaciado y limpieza sin alterar el suministro, como si sucede en los más modernos. Pero tampoco en 53 años se ha proyectado y construido un tanque anexo que pudiera servir para realizar este mantenimiento.
La disposición transitoria tercera del Decreto 53/2012 es clara al respecto: en los depósitos construidos antes de la entrada en vigor de la normativa, el gestor debe justificar la imposibilidad de cumplir alguna de las medidas de protección, y también tiene que proponer «medidas compensatorias que garanticen la protección del depósito, la calidad y el control del agua almacenada». Sin embargo, «no se le exime en ningún caso de las operaciones de mantenimiento».
Es Caragolí ha sido siempre responsabilidad municipal, su gestión ha correspondido al Ayuntamiento desde que se construyó.
La normativa estatal, el Real Decreto 3/2023, de 10 de enero, por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de la calidad del agua de consumo, su control y suministro, también obliga a la entidad pública o privada responsable de los depósitos a instalar sistemas que permitan «su vaciado total, limpieza y desinfección». Para depósitos menores de 10.000 metros cúbicos de capacidad, fija una periodicidad mínima de 3 años para la limpieza, o cuando la autoridad sanitaria lo requiera; el plazo es menos exigente que en el decreto balear pero en varias captaciones de Ciutadella también se incumple.
En Los Delfines por ejemplo el informe señala que hace 10 años que no se pinta ni su interior ni su exterior, «tampoco se limpia». El depósito de Cala Blanca B hace una década que no ha pasado por esa operación de limpieza, pero además las grietas estructurales lo han dejado inoperativo en la actualidad. Por ley, los gestores de los depósitos están obligados a realizar una limpieza que deberá incluir una desincrustación, si es necesaria, y una desinfección y posterior aclarado del tanque con agua de consumo. Se debe informar a la autoridad sanitaria de los detalles técnicos del depósito y de la procedencia del agua, pero también sobre los materiales que van a estar en contacto con el agua de consumo. En Es Caragolí, como denunció el informe, hay elementos como una escalera metálica para bajar al interior del depósito «totalmente desintegrada, el material se va fundiendo y cae en el depósito».
StarlightSi, como dices, nos restringiran el agua, pero los menorquines rascandonos la barriga, como siempre