El sector local de transporte sufre ahora, en forma de colapso de mercancías, las consecuencias meteorológicas de la semana previa, en que la Isla quedó aislada por la vía marítima durante varios días al cerrarse los puertos por culpa del temporal.
Eso ha provocado que todo el género que no pudo ser trasladado en esas fechas haya ido llegando a Menorca durante la presente semana, con la agravante de que muchos de esos pedidos se hicieron con la perspectiva de la Semana Santa y del inicio de temporada turística. Como consecuencia se ha multiplicado la cantidad de género y, además, las empresas han seguido recibiendo los pedidos habituales.
«Si te llegan de golpe 20 tráilers atrasados, necesitas una semana para repartirlo todo, pero si encima te van llegando los cuatro diarios de siempre... el colapso es total, nunca había visto algo así», reflexiona el presidente de Astrame, Joaquín Bisbal. Su situación tiene reflejo en todas las firmas del gremio.
Con el añadido además de que al no coincidir los festivos en la Península con los de la Isla, han ido llegando tráilers por barco durante los últimos días. Por un lado, han carecido de espacio en el puerto para poder aparcar, lo que les ha obligado a estacionar en Poima –generando una estampa única en ese sentido–.
Por otro, en la mayoría de casos estas mercancías no se han podido repartir al ser días de fiesta en suelo menorquín, por lo que los negocios de ámbito industrial o comercial, al no estar operativos, no podían recepcionar sus pedidos. En suma, tras el temporal, la calma... pero también el colapso de mercancías.
... la culpa es claramente de la "semana santa"... ¿no? (modosarcasmoon)