En plena polémica sobre el concepto de prioridad nacional que está emergiendo en los pactos autonómicos entre PP y Vox, cobra relevancia uno de los puntos de la ponencia política que presentó ayer la nueva dirección del PP-Menorca, referido en este caso a la crisis habitacional: «Los menorquines primero: mínimo de diez años de residencia para acceder a una vivienda pública». Es una propuesta que ya viene defendiendo el partido en los ayuntamientos y que vuelve a estar entre los principales objetivos de la hoja de ruta de la formación para los próximos cuatro años, a pesar de que este requisito no se ha podido introducir en programas tan emblemáticos como el Lloguer Estable del equipo de gobierno del PP en el Consell insular.
Primar al residente
En el apartado de Vivienda y Territorio se afirma que «defendemos que el acceso a la vivienda pública priorice a quienes han contribuido durante años a nuestra Isla». Y sigue: «por ello proponemos exigir un mínimo de 10 años de residencia, garantizando que los recursos públicos beneficien en primer lugar a los menorquines».
También la representante del PP nacional desplazada a la Isla, Cuca Gamarra, insistió en la importancia de «reivindicar esa política que prima al residente» para que no tenga que marcharse de la Isla. «La ponencia lo deja claro desde el principio –defendió asimismo el nuevo presidente del partido en la Isla, Cristóbal Marqués– Menorca y los menorquines son nuestra prioridad». El principal objetivo que se marca el partido en esta nueva etapa que arranca es «que los jóvenes puedan quedarse en Menorca y que vivir aquí vuelva a ser posible». Para ello, su fórmula se resume en «más oferta de vivienda, menos trabas, menos impuestos y más incentivos».
Pobreta....rezando y con el mazo dando !!