La puesta en marcha del servicio municipal para tramitar la Regularización Extraordinaria en Maó ha arrancado con fuerza y ha ido perdiendo intensidad a medida que avanzaban los días. En su primera semana, los Servicios Sociales han atendido a 186 personas, con un claro pico inicial que se ha ido desinflando progresivamente.
El primer día se registraron 21 atenciones, cifra que se duplicó en la segunda y tercera jornada, alcanzando las 44 personas en cada una. A partir de ahí, la afluencia comenzó a descender: 37 usuarios el cuarto día y apenas una docena en las dos últimas jornadas (12 y 13 personas, respectivamente). Esta bajada sostenida ha permitido empezar a emitir los primeros certificados sin la presión de los días iniciales.
El sistema de cita previa ha sido clave para evitar colapsos en un servicio que, pese al fuerte arranque, ha logrado mantener un funcionamiento ordenado. Desde el área de Servicios Sociales destacan que la organización ha permitido absorber la demanda sin generar esperas innecesarias ni afectar al resto de la actividad habitual.
El concejal de Servicios Sociales, Enric Mas, subraya que la rápida reorganización del servicio ha sido determinante para dar respuesta a las personas interesadas desde el primer momento. También pone el acento en la implicación del equipo técnico, que ha asumido el incremento de trabajo sin descuidar otras funciones.