La entrada en vigor de la obligación de separar en origen el 55 por ciento de los residuos –hito marcado para 2025– expone a nuevas multas a siete de los ocho ayuntamientos de la Isla, incluido Maó, que por un escaso diferencial, y pese a los avances en el despliegue del puerta a puerta, no pudo cumplir el año pasado con los objetivos. Solo Es Castell lo consiguió con creces en el primer año de implantación completa del polémico sistema de recogida de residuos. «Debe servir como ejemplo al resto de municipios para poner en marcha nuevos sistemas de recogida que propicien un cambio», advirtió el conseller de Medio Ambiente, Simón Gornés, en la presentación de la memoria anual de 2025 del Consorcio de Residuos del que es presidente.
Los malos resultados que un año más evidencian tres municipios –Ciutadella, Alaior y Es Mercadal– han lastrado los avances en este objetivo a nivel insular. El año pasado se saldó con un porcentaje de separación de residuos en origen del 43,6 por ciento, apenas 0,6 puntos porcentuales más que en 2024. Es Mercadal es el municipio que muestra la peor evolución, con un descenso de la separación que la sitúa en el 36,6 por ciento, pero es Ciutadella, precisamente el municipio que más residuos genera, el que presenta los peores resultados, con menos del 34 por ciento de residuos separados para poder ser reciclados.
Mejoría
El incumplimiento generalizado de los objetivos de separación no es óbice para que los datos del balance del año 2025 muestren mejoras importantes en la recogida, eso sí, empujados principalmente por el sistema puerta a puerta. Especialmente destacable es el aumento de la materia orgánica que llega lista para darle una segunda vida, del 33 por ciento en solo un año, así como el incremento de envases ligeros (plástico), que crece un 14,12 por ciento, y del papel y cartón, un 9,5 por ciento.
Asimismo se ha registrado un incremento de los residuos entrados en las deixalleries, del 11,6 por ciento, que se explica principalmente por el aumento en la llegada a estas instalaciones de residuos de construcción y demolición, un 24 por ciento más, y voluminosos, un 52 por ciento. «Las cifras muestran una tendencia positiva, pero aún tenemos retos importantes para cumplir con los objetivos», subrayó el conseller Gornés.