Seis de cada diez estudiantes menorquines de la Universitat de les Illes Balears (UIB) pretenden orientar su trayectoria profesional hacia la función pública.
Así se desprende de los resultados del primer Barómetro del Consejo Social de la universidad del Archipiélago, que ha consultado a 1.563 alumnos (sobre más de 14.000 existentes), de los cuales 80 son menorquines, sobre un total de 287 que estudian en las aulas de la UIB.
La mayoría se inclinan por la función pública
A la pregunta «¿Hacia dónde tienes pensado orientar tu carrera profesional?», un 58,8 por ciento de los estudiantes menorquines optan por la función pública. Además, un 43,8 por ciento (se podía escoger más de una opción) se inclinan hacia la docencia. Un 40 por ciento dice estar decidido a trabajar en la empresa privada y un 12,5 por ciento baraja ser autónomo.
El porcentaje de menorquines pensando ya en unas oposiciones es inferior al de los estudiantes de Eivissa y Formentera (66,7 y 83,3 por ciento) y está siete puntos por encima de Mallorca. Son líderes, no obstante, en lo que se refiere a la vocación docente.
Preguntados sobre qué es lo que más valoran de un trabajo, las opciones más elegidas por los estudiantes menorquines de la UIB son el buen ambiente, el sueldo, la flexibilidad horaria, la estabilidad y la cercanía con el lugar de residencia.
En cuanto a su situación actual, un 65 por ciento de los estudiantes menorquines de la UIB solo trabaja. Es un porcentaje bastante superior al 53 por ciento de Mallorca y al 55 por ciento de Eivissa, muy similar a la proporción de Formentera. Entre los que sí trabajan mientras se forman, son más aquellos con contratos temporales (20,1 por ciento del total) que los que tienen ocupaciones estables (10 por ciento).
En lo que se refiere a los motivos que han llevado a los estudiantes menorquines de la UIB a matricularse en las especialidades que cursan, sobresale el hecho que el 85 por ciento asegura haberse guiado por la vocación y un 23,8 por ciento por el hecho que le permitirá disponer de mayores posibilidades de encontrar trabajo. Son los alumnos de las Islas con mayor porcentaje en el primer concepto y menor en el segundo.
La elección de la UIB en detrimento de otras universidades corresponde a causas económicas para el 25 por ciento de los menorquines encuestados, ya que aseguran no poder costearse otra universidad. Algo más de un tercio valora que se trata de una oferta pública y el 56 por ciento se limita a responder que el motivo es que ofrece los estudios que tenía en mente. El 71 por ciento tuvo en cuenta la proximidad con el domicilio familiar.
Dos tercios prefieren clases en catalán
Varias preguntas del Barómetro de la UIB tienen que ver con la lengua. Un 65 por ciento de los estudiantes menorquines prefiere recibir las clases en catalán, un porcentaje nueve puntos por encima de Mallorca y quince de Eivissa.
El catalán es la lengua que un 58,8 por ciento de los encuestados emplean con sus amigos, mientras que el 22,5 por ciento lo hace en castellano y al 18,8 le resulta indistinto. En Mallorca son mayoría los que aseguran hacerlo en castellano, que en Eivissa suponen el 74,6 por ciento del total. Porcentajes similares se dan cuando se les pregunta sobre la lengua que usan en casa. Entre los menorquines, el catalán sube al 65 por ciento.
Las claves
-
Vivienda
Un 41 por ciento reside en una vivienda compartida, un 12,5 por ciento en la residencia del campus y un 10 por ciento lo hace solo.
-
Bares
Un 37 por ciento asegura que nunca usa los servicios de restauración, como los bares, del campus. Un 23,8 por
-
Redes sociales
Un 92,5 por ciento tiene WhatsApp, un 86,3 por ciento usa Instagram y un 56,3 por ciento tiene cuenta de Tik Tok. Un 1,3 es ajeno a las redes.
-
Transporte
Seis de cada diez estudiantes menorquines de la UIB emplea el transporte público para acceder al campus, los que más.
-
IA
Un 82 por ciento recurre a la inteligencia artificial para aclarar cuestiones del temario que no le han quedado claras. Un 6,3 por ciento no la usa nunca.
... hay empresarios que crean riqueza y prosperan... y hay oportunistas que se aprovechan de la riqueza que producen otros para medrar... y en este último grupo está la iglesia, por mucho que le duela a "blancala" y similares, pues tendrán que aceptar que las confesiones religiosas NUNCA ponen ni un céntimo de su patrimonio en ayudar a los demás, sino que precisamente USAN a la gente necesitada como anzuelo para sacarle suculentas subvenciones, acuerdos de colaboración, porcentajes en la declaración de la renta, derramas, cesiones a fondo perdido, crucecitas a hacienda y demás lloros para sangrar al estado, que somos todos, pues somos todos los que le pagamos la fiesta a la iglesia, por mucho que luego intente ponerse la medalla ella sola... acabáramos, dejad de tomarnos por tontos... espero que no haya ningún estudiante menorquín que se imagine siquiera siendo miembro del clero, espero que tengan un poco de amor propio y tengan otras aspiraciones más edificantes...