La todavía baja penetración del coche electrificado –son 900 en total–, y los cambios en la normativa europea desincentivan la inversión para adecuar los talleres de mecánica y automoción de la Isla. A finales del año pasado la Unión Europea rectificó y retiró la prohibición de vender coches con motores de combustión interna en 2035; los fabricantes podrán seguir comercializando, con unos límites, los vehículos de gasolina y diesel, con lo que la transición hacia la electrificación total del parque móvil será más progresiva.
Estos cambios normativos, afirma el presidente de la Asociación de Talleres del Automóvil de Menorca, Francesc Benítez, no ayudan a tomar decisiones empresariales. «Mientras en la parte política y normativa van improvisando, la gente espera, no ve el camino claro», apunta, y la recomendación es ir hacia los modelos de gasolina.
«Los fabricantes innovan, están probando combustibles sintéticos cuyo resultado es casi cero emisiones», explica, y los talleres están «a la expectativa».
Si el parque avanzara con fuerza hacia el coche eléctrico y este fuera mayoritario, las pequeñas empresas tendrían más clara su adecuación a esa demanda, pero ahora «la inversión es demasiado alta para atender tan poco porcentaje de vehículos eléctricos».
De hecho el Consell ya trabaja en revisar a la baja la red de puntos de recarga en Menorca, debido a que las previsiones de penetración de la movilidad verde no se están cumpliendo y hay mejoras tecnológicas que dan más autonomía a los vehículos y más velocidad de recarga.
Pero si muchos talleres son incapaces de arreglar coches con tecnología del año 2.000 en adelante...Apañados vamos...