El radar móvil del que hace uso normalmente la Policía Local de Maó ha disparado el número de sanciones desde que ha aumentado la frecuencia de su instalación en cuanto a días y también en relación al horario prolongado en que es ubicado por los agentes en determinados puntos de la ciudad.
Ha sido desde el pasado mes de enero cuando este dispositivo que aparece sobre el asiento del conductor de un vehículo camuflado está teniendo una presencia más repetida en la vía pública, como prueba el número de sanciones registradas. Según los datos que ha facilitado el Ayuntamiento el cinemómetro ha cazado a 1.545 conductores -una media de 13 al día- que excedían la velocidad permitida en algunas de las calles donde se había estacionado el coche en el primer cuatrimestre del año. Estas han sido Vassallo, s’Era Alta, Amazònia, avenida Europa, Fornells y Cos de Gracia.
Se trata del resultado de la decisión adoptada por la jefatura de la Policía Local en respuesta a las peticiones que les hacen llegar los vecinos, ha explicado el alcalde, Héctor Pons. Velocidad excesiva y el ruido derivado de ella han motivado el aumento del uso de este dispositivo en aras de la seguridad vial.
Los agentes de la Policía Local aparcan el coche con el radar en su interior, sin que permanezca un operador junto a él y, en la mayoría de casos, sin que la ubicación del radar móvil esté señalizada previamente. El aviso con la cartelería solo se halla en la calle Vasallo, poco después de la rotonda de La Salle, en dirección a Maó. El radar se estaciona cerca del instituto Joan Ramis i Ramis, en la misma calle. Sin embargo, no consta ninguna advertencia o señalización en ninguna de sus otras localizaciones. Esta omisión no supone una irregularidad, aunque haya provocado las protestas de conductores afectados que ven un propósito recaudatorio más que preventivo por parte de la Policía Local.
La cartelería no es obligatoria
La Dirección General de Tráfico especifica que no es obligatoria la colocación de cartelería que avise de la ubicación del radar móvil en todas las situaciones, ni tampoco de la presencia permanente del operador en los radares de tráfico interurbanos. En cuanto a los dispositivos móviles urbanos gestionados por los ayuntamientos, han precisado desde la propia DGT, corresponde a cada Consistorio decidir si colocan señales para que el conductor pueda reducir la velocidad, o bien las omiten. Otros ayuntamientos de la Isla consultados por este diario sí avisan de la presencia de los radares cuando hacen uso de ellos.
La normativa del Ministerio de Industria precisa, respecto a los cinemómetros estáticos no permanentes, como es el caso del que utiliza la Policía Local de Maó, que durante la medición han de contar con la intervención del operador presencial o remoto. No ocurre así con el de Maó, puesto que el vehículo camuflado permanece sin agente. Esta ausencia responde, con toda seguridad, a la disponibilidad del número de policías, que siempre suele ser insuficiente.
Héctor Pons: «Se cometen muchas infracciones»
El alcalde de Maó, Héctor Pons, indicó ayer que las multas que capta el radar móvil «son altas porque se cometen muchas infracciones». No obstante, señala que deberíamos conocer el número de coches que circulan por las calles donde se instalan, «porque veríamos que la proporción no es tan elevada». Los radares tienen un margen antes de activarse cuando detectan la velocidad superior a la permitida, es decir, que no multan al mínimo excedido.
El primer edil subraya que la ubicación se elige en función de las peticiones que recibe la Policía, «y hay algunas calles en las que determinados conductores van muy deprisa». En Poima, por ejemplo, «se reciben muchas quejas, o en la entrada de Malbúger, y en Vassallo hay un paso de peatones». Recuerda que el Ayuntamiento tiene, además, seis radares pedagógicos «porque el objetivo es preventivo, en absoluto recaudatorio, pero no podemos esperar a que ocurran accidentes para actuar» de ahí el uso que se hace de ellos. En cuanto a la ausencia de señalización y operador, Pons indica que esa decisión corresponde a la Policía.
MaHoNèSEsperemos que así sea.