Los alrededor de 110 propietarios afectados por el nuevo deslinde de Costas en Cala Sant Esteve y El Fonduco tienen hasta el próximo día 16 para interponer un recurso de reposición contra la delimitación aprobada por la Dirección General de la Costa y el Mar. Dos representantes de ambos núcleos se reunieron ayer con el alcalde de Es Castell, Lluís Camps, para intercambiar impresiones sobre el conflicto y coordinar su estrategia.
Durante la reunión se ahondó en el hecho de que los afectados deben interponer recursos individuales. Así lo detalló el presidente de la asociación de vecinos de Cala Sant Esteve, Ramon Saura. Además, acordaron facilitar una copia de cada uno de estos recursos al Ayuntamiento para que el equipo jurídico municipal los incorpore a su propia apelación, ya que la vía judicial del Consistorio para impugnar el deslinde tiene un plazo superior (de dos meses) y se interpone ante la Audiencia Nacional.
Luchar contra un «sinsentido»
El alcalde concreta que el nuevo deslinde afectaría a unos sesenta inmuebles de Cala Sant Esteve (aproximadamente la mitad de las propiedades) y al medio centenar de El Fonduco. Camps y Saura coinciden en que la aplicación de la nueva delimitación de Costas sería un «sinsentido».
«Son núcleos reconocidos. Tenemos constancia de que, desde principios del siglo pasado, había construcciones. De hecho, hay fotos históricas», expone el alcalde, quien insiste en que aportarán todo lo que puedan para justificar la necesidad de que el deslinde se mantenga «como hasta ahora».
Por su parte, el abogado de la Asociación de Vecinos de Cala Sant Esteve trabaja para que el mayor número de afectados presente recurso (siguiendo también la recomendación del Ayuntamiento para ganar fuerza). «Se trata de interpretaciones de leyes, de normas complejas. Para nosotros es un problema importante y debemos pararle los pies a Costas para que no se haga suya una zona que en su día se vendió como urbanizable», añade Saura.