El trato humillante dispensado por el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, hacia parte de los activistas que componen la Flotilla Global Sumud de apoyo a Gaza a su llegada al puerto meridional de Ashdod, despertó ayer un clamor internacional de rechazo al que se sumaron la mayoría de ministros de Asuntos Exteriores de los países que tienen representación en el grupo.
Fue el caso del español José Manuel Albares, quien desde Berlín explicó que España ha citado a la encargada de Negocios de Israel en Madrid, Dana Rerlich, por segunda vez en 48 horas, para protestar y reclamar la liberación inmediata de los detenidos al tiempo que calificaba el trato dispensado en Israel como «repugnante, abominable e inaceptable».
Entre los detenidos del grupo de 44 españoles el martes cerca de Chipre se encuentran los menorquines Lluís de Moner y Alonso Santos, quienes aguardaban junto al resto ayer su traslado a la prisión de Ketziot, y con toda probabilidad, sufrieron el mismo trato vejatorio a cargo de la policía y el ministro de Seguridad Nacional israelí.
Mercedes, la madre de De Moner, estuvo en contacto con su hijo durante el lunes por la noche, «y a través de youtube pudimos seguir la interceptación de su barco en directo y su detención».
Desde entonces no había vuelto a tener noticias de Lluís que repite la experiencia en la flotilla solidaria con Gaza puesto que ya participó en la primera. «Ahora ya sabían lo que podían esperarse, lo que les iban a hacer y habían establecido pautas de comportamiento para poner en práctica en caso de ser arrestados, como ha sucedido».
En la detención anterior, en la primera flotilla solidaria, De Moner permaneció cuatro días detenido y su familia espera que en esta ocasión el tiempo en prisión sea menor., «Hemos llamado a todas las autoridades para que el consulado actúe y los liberen cuanto antes», indica su madre.