La charla organizada en Es Mercadal para reivindicar que la administración deje de abatir a tiros las cabras silvestres para controlar su proliferación contó con el testimonio de un técnico de control de fauna que expuso las alternativas éticas que existen para solventar este problema ambiental.
Desde su experiencia en la Comunidad Valenciana, los asistentes a la sesión informativa organizada por los vecinos de la localidad, el técnico explicó la posibilidad de instalar jaulas con puertas accionadas por control remoto. Se coloca comida en su interior y, una vez dentro, las cabras son capturadas vivas. Desde allí se llevan a otros sitios controlados, se esterilizan o, como última opción, se sacrifican en un matadero.
Tal como ha informado este diario, entre el 6 y el 8 de mayo, el Govern llevó a cabo una batida de cabras con armas de fuego en siete fincas del municipio de Es Mercadal. Desde la Conselleria de Medio Natural informaron que la actuación para el control de población de estos rumiantes se realizó a raíz de un requerimiento «urgente y reiterado» del Ayuntamiento.
La respuesta del alcalde
A la sesión de este viernes acudieron, precisamente, el alcalde y la concejal de Medio Ambiente. Ante el malestar de los asistentes explicaron cómo se había llegado a esta situación y señalaron que la decisión de usar armas de fuego en vez de otros métodos la adopta el Govern. Admitieron que no estaban satisfechos con la fórmula de sacrificio empleada, según informan desde la organización de la charla.
Se da la circunstancia de que los cadáveres de las cabras abatidas no se retiran, excepto en aquellos casos en que queden visibles o próximos a zonas transitadas, ya que contribuyen a la alimentación de las aves carroñeras como milanos y milocas. El resultado es una desagradable imagen que sorprende a los excursionistas que recorren la costa norte de Es Mercadal.
A través de la plataforma Change.org y bajo el título «No más batidas de cabras en Balears» se han recogido unas 2.600 firmas contra esta práctica. Se han presentado denuncias y el partido animalista PACMA ha reclamado los informes que han amparado esta forma de actuar.
La presencia sin control de cabras silvestres motiva quejas vecinales por los daños que causan en jardines, huertos y explotaciones agrícolas, así como por el riesgo que suponen para la seguridad viaria, al invadir carreteras y zonas urbanas.
Nyetes....ha tingut que venir un de fora a dir-nos que sa manera ètica era agafar-les vives i després amollar-les a un lloc controlat, a un pages, estarilitzar-les o matarles a n'es matadero. En serio han pagat una persona de fora per dir-vos açò? Jo vos ho hauria dit gratis.