La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural del Govern balear ha intervenido 114 botellas de vino en un restaurante de Maó por presunto fraude en el etiquetado. El establecimiento vendía un vino embotellado en la Península que hacía referencia a Menorca en su etiqueta, pese a no estar amparado por la Indicación Geográfica Protegida (IGP) «Vi de la Terra Illa de Menorca».
La actuación, llevada a cabo por el Servicio de Control y Calidad Agroalimentaria, se inició tras una denuncia del Consell. Las inspectoras desplazadas al local confirmaron que las botellas no contaban con el sello ni el número de control oficial exigido por la IGP.
Además, las etiquetas también hacían referencia a Denominaciones de Origen de la Península, como Rioja o Alella, lo que confirmaría que el vino se produjo y embotelló fuera de la Isla. Según la investigación, el restaurante habría encargado el embotellado a una bodega situada fuera del archipiélago.
El director general de Calidad Agroalimentaria y Producto Local, Joan Llabrés, ha subrayado que «solo los vinos elaborados bajo la IGP de Menorca pueden mencionar la isla en su etiquetado». Llabrés ha defendido la actuación rápida de la administración «para evitar la competencia desleal hacia nuestros productores» y proteger a los consumidores frente a este tipo de prácticas.
El Govern ha recordado que el incumplimiento de la normativa puede conllevar sanciones administrativas. En los casos más graves, las multas pueden oscilar entre los 3.000 y los 60.000 euros.
Lluis Gimenezyessss.