El propietario de una caseta de aperos situada en el Camí de Binicalaf, junto a Binixíquer, en el término municipal de Maó, denunció ayer ante la Guardia Civil el robo de ocho máquinas con las realiza labores agrícolas en las parcelas más próximas y cuida del mantenimiento de algunas viviendas.
El amigo de lo ajeno encontró la llave que el propietario tenía oculta junto a la pared para abrir la puerta de la caseta, lo que le hace sospechar que sabía dónde iba y conocía el paradero de la llave.
De su interior se llevó un motocultor nuevo, dos motosierras, una desbrozadora, un soplador, dos máquinas radiales pequeñas, un compresor y dos garrafas de gasolina.
El dueño ha aportado facturas y fotografías de las máquinas en la denuncia para facilitar la identificación si el ladrón trata de venderlas.
Robarle la herramienta a un trabajador es de ser malnacidos.