La violencia verbal y física con la que se empleó contra el dueño de un local de venta de pollos asados en la calle Camí des Castell, de Maó, se tradujo ayer en una sentencia condenatoria por un delito de lesiones, y en otra por el de amenazas del que estaba acusada su mujer.
Ambos admitieron los hechos ocurridos el 2 de agosto de 2024 y con ellos la sentencia dictada por conformidad entre su abogado y la fiscal. Fueron condenados a ocho y seis meses de prisión, respectivamente, que no deberán cumplir al carecer de antecedentes penales y ser el castigo inferior a los dos años de reclusión.
El hombre, no obstante, deberá indemnizar al dueño del establecimiento con un total de 10.663 euros por las lesiones que le causó en el rostro al propinarle un tremendo cabezazo que le fracturó la nariz, además de una herida contusa por la que tuvo que estar 25 días de baja. Las lesiones le han dejado secuelas estéticas que han elevado la cuantía de la responsabilidad civil.
La condena incluye una orden de alejamiento para el matrimonio responsable de los dos delitos respectivos, por la que deberán permanecer dos años sin poder aproximarse al propietario del local ni comunicarse con él bajo ningún concepto.
Los hechos se produjeron al mediodía de aquel 2 de agosto cuando el dueño de la tienda se negó a atender a la mujer que había acudido a ella alegando que no le iba a servir porque ya tenía una deuda acumulada. El hombre le instó a que se fuera pero ella reaccionó con insultos y diciéndole que iba en busca de su marido «que te va a matar», según consta en el escrito de acusación de la fiscal.
El marido se personó poco después y se abalanzó sobre el tendero en la zona de empleados detrás de la caja. Le agarró de los hombros y le dio el cabezazo que le produjo las graves lesiones en su rostro. El dueño le denunció y ese mismo día su agresor fue detenido por la Policía Nacional para quedar en libertad provisional una vez hubo declarado ante el juez.
baixamanerTu ets una persona modèlica? Tot ho has fer be a n’aquesta vida? Ets perfecte ? Perquè si es així , tal vegada tindriem que començar a cridar al vitacano que te santifiquin