Una operación culminada el sábado por agentes de la Comisaría de la Policía Nacional de Maó ha permitido sacar de la circulación y, por tanto, impedir la distribución de algo más de ocho kilos de hachís en territorio insular.
Fue el sábado por la mañana, alrededor de las 10 horas, cuando el dispositivo policial culminaba con la detención de un hombre de 31 años de edad, de nacionalidad española, que acababa de descender del barco de Baleària, «Abel Matutes», procedente de Barcelona con escala en el puerto de Alcúdia. El buque debía terminar su travesía en el dique de Son Blanc, aunque finalmente, debido al tiempo inestable lo hizo en el puerto de Maó.
A falta de la información oficial del cuerpo policial que pueda aportar más detalles, todo apunta a que la operación contra el tráfico de drogas venía fraguándose desde hace tiempo tanto dentro como fuera de la Isla hasta que culminó con la interceptación del individuo, quien se habría desplazado por carretera desde Madrid, de donde es originario para embarcarse en Barcelona.
En todo caso los agentes nacionales advirtieron su nerviosismo cuando llegaron ante él e iniciaron primero la inspección ocular del vehículo y a continuación el registro. El coche había sido caleteado, es decir, se habían instalado dobles fondos y compartimentos ocultos para ir distribuyendo los ocho kilos de droga que lograron intervenir los agentes.
El arrestado fue conducido a la Comisaría y permaneció en los calabozos hasta que ayer al mediodía fue trasladado a la sección segunda del Tribunal de Instancia de Maó. En sede policial se negó a declarar mientras que ayer ante el juez se mostró extremadamente nervioso y apenas pronunció palabra para negar el delito que se le imputa asegurando que nadie le esperaba ni pensaba traficar con la droga.
Fue su abogado, José de Juan López, quien defendió que falta por analizar los 8 kilos de la sustancia intervenida para confirmar que todos corresponden a hachís. El letrado sostuvo, según conversación con su cliente, que este venía a Menorca para buscar trabajo hasta final de año en el sector turístico, que es toxicómano, que por eso traía los kilos de droga era para su propio consumo y que era la primera vez que resultaba detenido por un delito de drogas.
El juez, a petición del fiscal, decretó su inmediato ingreso en prisión pero incorporó la opción de que pueda salir en libertad provisional si abona una fianza de 10.000 euros en los próximos días.
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