La Policía Nacional, con el apoyo de agentes de la Policía Local de Ciutadella, detuvo el sábado a un hombre, acusado de haber apuñalado con un objeto punzante a otro con el que, al parecer, se había peleado violentamente en el interior de un bar de la ciudad, situado en la calle Camí des Caragol. Los hechos ocurrieron sobre la 1 de la madrugada sin que hayan trascendido las causas que originaron la pelea entre los dos individuos.
El agredido, de 30 años de edad, precisó atención sanitaria a cargo de los técnicos y el médico de la ambulancia del 061 que acudieron al lugar del siniestro. Posteriormente, fue trasladado al centro médico del Canal Salat por las dos heridas punzantes con un arma blanca que había sufrido en su brazo derecho y que precisaron la correspondiente sutura.
Reguero de sangre
La Policía Local recibió el aviso que le hizo llegar una empleada del mismo local informando de la pelea que estaba ocurriendo en este establecimiento cuando ya estaba próximo al cierre. Cuando llegaron los agentes la trifulca había acabado, pero los policías vieron el reguero de sangre sobre el piso que siguieron hasta encontrar al joven agredido, acompañado por su madre, en la calle Sant Antoni Maria Claret. Presentaba dos heridas compatibles con apuñalamiento, con brotes de sangre en su extremidad superior.
Entre una comunicación ciudadana y la intervención policial se pudo tener constancia minutos después de la identidad del presunto agresor por lo que los policías nacionales, que se encontraban en el lugar y se habían hecho cargo del caso, se desplazaron a su domicilio y procedieron a su inmediata detención. Contaron con la colaboración de la Policía Local, que trasladó al arrestado hasta la Comisaría del CNP, ya que en ese momento el vehículo patrulla del que disponían los agentes locales era el más apropiado para la conducción de detenidos.
El detenido pasó la noche en los calabozos de las dependencias policiales hasta su traslado ante el juez de guardia del Tribunal de Instancia de Ciutadella.
Pronto ciutadella sera peor que la capital