Una familia de Ciutadella, padre, madre y dos hijos de nueve y cinco años experimentaron el viernes por la tarde una situación de pánico cuando el perro que iban a adoptar ladró primero a los dos menores y, cuando el padre se lo recriminó y le puso la mano encima de la cabeza, se abalanzó sobre él con un ataque feroz que le causó heridas de gravedad.
El animal, un american staffordshire terrier, estaba en acogida en su piso de la calle Tres Alqueries desde hacía dos semanas, y esa misma tarde debían acudir a la Protectora de Animales de Ciutadella pera firmar la adopción definitiva. Pero la situación dio un vuelco absoluto en apenas unos minutos.
Raza potencialmente peligrosa
Fue a las 4 de la tarde cuando el animal, incluido en la relación estatal de razas de perros potencialmente peligrosos, reaccionó a la reprimenda del padre tras haber ladrado y gruñido a sus dos hijos. El hombre acababa de ducharse y llevaba una toalla con la que se protegió el brazo y logró esquivar los tres primeros mordiscos del animal que se había girado hacia él tras escuchar su reprobación. Le mordió en el antebrazo derecho, en la mano izquierda, en el biceps izquierdo y un poco más arriba, cerca del hombro, en unos segundos que se hicieron interminables.
«Antes del primer mordisco grité a los niños que salieran de casa corriendo y mi hija mayor cogió al pequeño en brazos y se fueron disparados», relata el hombre. «En el último mordisco junto al hombro el perro ya no lo soltó y se quedó colgando mientras yo trataba de separarlo», añade. Con el animal en su brazo, entre su mujer y él lograron abrir la puerta de la terraza para sacarlo «pero en lugar de soltarse me desgarró y entre ella y yo conseguimos cerrar la puerta y llamar a la Policía», explica sin ocultar la sensación aterradora que vivió la familia.
Pocos minutos después llegaron los servicios de emergencia, primero la Policía Local y la ambulancia del 061, y a continuación el lacero municipal. Asistido por dos agentes locales que utilizaron un escudo protector, el lacero abrió mínimamente la puerta de la terraza para meter el lazo con el palo y poder sujetar al perro que había seguido mostrando su agresividad golpeándose contra la puerta hasta que fue sujetado y trasladado a la perrera.
El que iba a ser dueño del animal sufrió, además de las mordeduras, varios golpes en diversas partes de su cuerpo, principalmente en el estómago y en el brazo. Fue trasladado en ambulancia al centro médico del Canal Salat, pero los médicos que le atendieron decidieron que fuera evacuado en la UVI móvil al Hospital Mateu Orfila, dada la gravedad de las mordeduras. Allí le fueron practicados 30 puntos de sutura. Permaneció en Urgencias hasta las 10 de la noche cuando le comunicaron que podía regresar a su casa donde sigue de baja médica.
... espero que lo que tenga en la pecera no sean pirañas...