El fuerte temporal tuvo este martes como principal damnificada entres los numerosos incidentes registrados en la Isla a una pareja residente en una casa de la calle Garrovers, a un lado del torrente de Cala Galdana, en la zona que pertenece a Ferreries.
Sobre las 11 de la mañana, una roca de un metro y medio de diámetro, aproximadamente, se desprendió de la ladera del acantilado y rodó hasta el tejado de la vivienda. La piedra rompió las tejas y penetró en el interior de la casa aunque quedó enganchada entre las vigas de la parte superior sin que llegara a traspasar hacia alguna de sus habitaciones. El suceso, inevitablemente, hizo recordar la tragedia ocurrida en la Cala Sant Esteve el pasado mes de enero cuando una roca también cayó sobre una vivienda provocando el fallecimiento de una persona puesto que penetró hasta su planta baja.
En el momento del siniestro ocurrido, en la casa se hallaban el hombre y la mujer que residen en ella, españoles de unos 40 años de edad, que resultaron ilesos tras salir rápido al exterior cuando escucharon el estruendo originado por el impacto de la roca sobre el tejado del inmueble y el desprendimiento de las tejas.
El Ayuntamiento de Ferreries, cuyo alcalde Pedro Pons, acudió al lugar del incidente poco después durante la mañana, se ha hecho cargo del alojamiento provisional de la pareja que ha quedado instalada en el hotel Loar. Allí permanecerán hasta el próximo viernes que es cuando las previsiones anuncian el final del temporal.
Ese día el arquitecto municipal y un perito acudirán a la vivienda accidentada para evaluar si su estructura se ha visto afectada. De momento ha quedado precintada y no se puede acceder al interior. Los bomberos de Ciutadella realizaron la intervención oportuna para asegurar que no se produjeran más incidentes, con el apoyo de los agentes de la Policía Local de Ferreries que se personaron en la casa minutos después de que sucediera el desprendimiento.
Dado que la casa está compartimentada y es de una gran superficie, probablemente el mismo viernes los residentes podrán regresar y alojarse en la zona que no ha sufrido ningún tipo de daños.
La caída de la roca se produjo a causa del desprendimiento de un pino en una zona más elevada. El árbol cayó hacia el lado contrario del acantilado pero el movimiento de sus raíces facilitó que la enorme roca se liberase y acabara rodando hasta el tejado de la vivienda.
Pero es que totom sap que aquestes cases no tindrien que estar aquí...