Uno de los elementos distintivos de Sa Plaça Constitució de Alaior, su reloj, se someterá a una intervención integral para resolver los problemas de funcionamiento que le han aquejado desde hace un tiempo, con paradas frecuentes.
El Ayuntamiento ha encargado al relojero Bartomeu Gomila la restauración del reloj municipal que preside la plaza desde 1983, y que fue un obsequio al pueblo de cuatro concejales: Santiago Pons Quintana, Juan Ignacio Fortuny, Onofre Pons Quintana y Joan Mascaró Pallicer. El Consistorio aceptó el reloj como regalo en un pleno celebrado el 18 de abril de 1983. El cronómetro, testimonio del pasado y del presente de Alaior, pasará por una revisión completa de su maquinaria, se desmontará el mecanismo y se fabricarán piezas nuevas para sustituir las viejas.
El especialista encargado de esta sensible tarea, Bartomeu Gomila, nació en Alaior y se formó en micromecánica y alta relojería en Barcelona y Suiza y cuenta con una larga trayectoria en la restauración de relojes históricos y piezas de gran valor. En la conservación del reloj el Ayuntamiento recuerda que ha jugado un papel clave el Centre Cultural.