No hay constancia de que el músico estadounidense Wilbur de Paris (1900-1973) pisara alguna vez la Isla, pero sí es cierto que entre las composiciones del trombonista, conocido por fusionar el estilo dixieland del jazz con el swing, figura una titulada como «Minorca». Una anécdota que figura, de forma testimonial, dentro de la base de datos insular de referencia, la página web «Música menorquina», en la que se puede encontrar amplia información sobre grabaciones locales y también un jugoso capítulo dedicado a curiosidades como esta.
Que De Paris dedicara una melodía a Menorca no fue una decisión tomada al azar, sino parte de otro curioso proyecto personal: el de registrar temas inspirados en islas que comienzan por la letra ‘M’. También hay cortes que llevan por título «Martinique» (1950), «Malta» (1950), «Madeira» (1958), «Madagascar» (1956) y «Majorca» (1956), además de la ya citada «Minorca» (1960), la más tardía de la serie.
Una colección que nunca se publicó en un mismo álbum, sino que se repartió entre diferentes títulos. En lo rítmico, todas ellas tienen en común el spanish tinge, un término acuñado en su día por el pianista Jelly Roll Morton que hace referencia a la incorporación de ritmos caribeños en el jazz temprano con un toque rítmico de influencia afro-cubana y española.
Cinco minutos de dixieland
La pieza, que ronda los cinco minutos de duración, fue grabada en vivo por el trombonista Wilbur de Paris en julio de 1960 durante el Festival de Jazz de Antibes-Juan-Les-Pins, en Francia, acompañado por su New New Orelans Jazz Band. Una formación que para la ocasión estuvo integrada por su hermano Sidney de Paris (trompeta), Doc Cheatham (trompeta), Garvin Bushell (clarinete y saxo), Wilbert Kirk (batería y armónica), Hayes Alvis (bajo) y John Smith (guitarra y banjo). La interpretación en directo se puede visionar en portales como YouTube o Dailymotion.
El tema destaca por el uso inusual de la armónica, algo típico de las innovaciones de la banda en el jazz tradicional, fusionando dixieland con swing. Forma parte del álbum «Wilbur De Paris Live at the Antibes Jazz Festival» (también conocido como «On The Riviera» o «De Paris in Europe»), lanzado por Atlantic Records. Posteriormente, se incluyó en otros recopilatorios, como «The Wild Jazz Age. Wilbur de Paris Plays Music of the 20’s», la referencia más accesible actualmente a través de plataformas digitales como Spotify.
Un toque innovador
El sello de De Paris es famoso por su tendencia a introducir dentro del estilo dixieland, el más festivo y enérgico de la familia del jazz, toques innovadores, con la incorporación de instrumentos poco habituales. La grabación de «Minorca» destaca por la espontaneidad con que suena en el escenario, tal y como se puede comprobar en las grabaciones de vídeo de la época.
«Minorca» no figura entre las diez canciones más populares del músico norteamericano, siendo la más escuchada en Spotify «Hot Lips», un estándar del jazz que De Paris versionó con el estilo tradicional de Nueva Orleans. La isla que tiene más eco en el ranking de esa plataforma de streaming es «Madagascar», que triplica en escuchas a «Martinique». Otros de sus éxitos más sonados son las versiones de «Mack the knife» y «Frankie & Johnny».
Trayectoria
Nacido en Indiana, De Paris comenzó su carrera profesional en 1919 en Filadelfia. Fue su decisión de visitar la ciudad que está considerada como ‘la cuna del jazz’, Nueva Orleans, lo que fue determinante en su futuro. Allí fue donde colaboró con estrellas como Louis Armstrong, lo que le ayudó a girar por otras ciudades de Estados Unidos e incluso a saltar el Atlántico embarcado en giras por Europa como músico de acompañamiento, primero como saxofonista y después como trombonista.
A partir de 1943 lideró su propia agrupación, el paso previo a la que fue la formación más importante de su carrera, la New New Orleans Jazz, famosa en su momento por su espíritu innovador. Entre su discografía destacada figuran álbumes como «New New Orleans jazz» (1956), «Marchin’ and Swingin’» (1952), «Plays Cole Porter» (1958) o «That’s a Plenty» (1958).
Tras una intensa carrera, el músico falleció a los 73 años en la ciudad de Nueva York, dejando un importante legado musical y ligando de alguna manera para siempre el nombre de Menorca al jazz, el dixieland y el swing.