Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:

Miquel Cifré, un ‘alaiorenc’ al rescate del ca de bou

Ha sido elegido secretario de la principal asociación nacional de esta raza canina autóctona de Baleares

Miquel Cifré, sentado en unas escaleras con dos ejemplares de ca de bou.

| Menorca |

Miquel Cifré, mallorquín de nacimiento y menorquín de adopción –desde 2009 reside en Alaior– se ha convertido en febrero de este año en el secretario de la junta directiva del Club Español del Ca de Bou, entidad de índole nacional forjada en 1991 con el objeto de dar a conocer y promocionar esta raza de perro, autóctona de Balears y cuyos orígenes en el Archipiélago se remontan al siglo XIII, en época de Jaume I El Conquistador.

Miembro del grupo gestor incluso con antelación a su reciente designación como secretario de cara al cuatrienio que deviene, Cifré y sus compañeros de junta se plantean dos retos muy definidos para el mandato que comprenderá de 2026 a 2030: «dar a conocer la raza y poder tener un control sobre la misma, saber cuantos ejemplares existen», indica Cifré

El ca de bou llegó a las Balears desde el siglo XIII.

Raza vulnerable

Y es que aun a pesar de que su presencia en las Islas merodea los nueve siglos, el ca de bou, asimismo reconocido como 'pressa mallorquí' o 'dogo mallorquí' y no clasificado como perro potencialmente peligroso (PPP), no disfruta de su mejor momento en cuanto a que no goza «de una gran popularidad», y está actualmente catalogado «como raza vulnerable», revisa Cifré, lo que la sitúa a un paso, casi en la franja, de estar considerada en «riesgo de extinción».

«Pere Riudavets, en un libro sobre la historia de Menorca, ya habla del ca de bou sin citarlo como tal. Aunque en la Isla no es muy popular, existe desde hace años. Y en Balears el arxiduc Lluis Salvador también lo nombra en su libro. Mucha gente sabe que existe la raza, pero no como es, y quizá por una cuestión de modas ahora prefieren razas extranjeras y nos olvidamos de lo que tenemos aquí», se extiende al respecto el secretario del Club Español del Ca de Bou.

«El pitbull o el rottweiler son más conocidos, pero el ca de bou puede hacer la misma función de guarda y por desgracia se está perdiendo porque otros perros están de moda. Que se perdiera una raza tan nuestra y querida por culpa de una moda, lo terminaríamos lamentando mucho», abunda Cifré para poner la coyuntura en contexto.

El otro gran objetivo que establece como tal la nueva directiva del Club Español del Ca de Bou es poder disponer de una gráfica, sino exhaustiva, sí considerable del estado y número de ejemplares de ca de bou que proliferan tanto en territorio balear y nacional como internacional. «Sí, es otro objetivo primordial, controlar la población, cuantos hay en Menorca, en Balears...».

En esa línea Cifré hace un «llamamiento» a la gente «que tenga un ca de bou o que crea tenerlo, nosotros podemos verificar si lo es», lo que concederá margen para «tener algo de control de la población, de donde viene, conocer el propietario... queremos saber como está todo antes de que sea demasiado tarde», insiste, igualmente dentro de su preocupación por el estado de la raza.

No en vano, y como a veces ocurre en otros campos o hábitats en que a menudo se hace difícil ser profeta en casa, se detecta que el ca de bou tiene buena aceptación en diversos enclaves europeos, en esencia al norte del continente y en países que estuvieron bajo órbita de la antigua URSS.

Datos

«Tenemos datos de la Real Sociedad Canina de España, el máximo órgano del país y sí, la raza tiene más fuerza fuera de España. Rusia, Letonia, Ucrania, Lituania… allí hay mucha afición por el ca de bou, pero no sabemos si lo consideran una raza vulnerable», confiesa Cifré, que alberga también la intención de «averiguar», con los socios «que tenemos allí», en las repúblicas bálticas o en distintos lugares de Francia, Polonia, Alemania, Bélgica y hasta Puerto Rico, «poder definir como está la población» en un ámbito absoluto.

Por último, y en consonancia a lo comentado, el Club Español de Ca de Bou no está satisfecho con su arraigo social, por lo menos en cuanto a su número de asociados. «Siendo una raza vulnerable, no podemos estar muy contentos, la verdad. Hay una parte de la población que tal vez tiene ejemplares, crían y no lo comunican. Si por lo que sea esta gente no da de alta esa crianza, falta información, en suma, hay muchos detalles que hacen que tengamos que luchar para tener una aproximación más real del estado de la raza», concluye Miquel Cifré, secretario de la asociación balear y nacional más relevante de cuantas abogan por la preservación y protección del ca de bou, un perro tan autóctono de Balears como incierto quizá sea su futuro.

Un rostro reconocido dentro del ecosistema del ca de bou

Miquel Cifré, cartero de profesión y que desde hace diecisiete años vive en Menorca, es un rostro de lo más reconocido dentro del mundo del ca de bou, raza de perro por la que desde su infancia siente inquietud. Al margen de por su cargo de secretario en la junta directiva del Club Español del Ca de Bou, y en la que lleva ya tiempo colaborando, Cifré destaca dentro de este ecosistema por ser el propietario del ejemplar Golden de Dogolaxbull, un perro modélico que en 2023 se proclamó campeón joven de España y de Portugal, campeón ibérico por tanto.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Lo más visto