Sant Lluís celebró ayer por todo lo alto una jornada de excepción, la del décimo aniversario de Joan Flametes, el gigante mágico creado para revitalizar la fiesta de Sant Joan, último en sumarse hace una década a la gran familia de los gigantes del municipio y ya convertido en un personaje clave para el calendario festivo del pueblo.
Surgido de la Colla de Gegants i Capgrossos de Sant Lluís, nació con la idea de crear un personaje nuevo que potenciase la tradicional festividad de Sant Joan con los bujots y festers. Tenía que ser un gigante moderno, de colores llamativos, pero sin romper la estética del resto de gigantes. En su gestación también colaboró el Club de Jubilados, y especialmente Aguedita Pons, que se encargó de la confección del vestido. A fe que entre todos consiguieron un personaje único que ha gozado de gran aceptación entre los vecinos del pueblo. Ayer tocaba celebrarlo.
Invitados especiales
Para conmemorar ese 30 de abril de 2016 en que se reveló por primera vez el resultado de este nuevo proyecto –lo descubrió la entonces alcaldesa Montse Morlà– se organizó ayer una gran fiesta que contó con la presencia de viejos conocidos como los gigantes de Llucmaçanes y con la visita, desde Mallorca, de Tamborino y Mustaca, dos gigantes creados en el año 2020 por la agrupación de gigantes de Sencelles, que bailaron junto a Joan Flametes para disfrute de los más pequeños.
Joan Flametes se ha hecho un hueco en los corazones de los santlluissers, ya acostumbrados a que su saco de deseos recorra distintos puntos del municipio recogiendo las aspiraciones de todos para tratar de convertirlos en realidad uniéndolos al fuego de la gran hoguera de Sant Joan. Por muchos años.