La Menorca Horse Week estrena con ella una de sus novedades más esperadas: dos espectáculos ecuestres nocturnos, hoy, viernes 15, y mañana, sábado 16 de mayo, ambos a las 21 horas. Una apuesta que amplía la dimensión artística del evento y que responde, según la Associació de Criadors i Propietaris de Cavalls de Raça Menorquina, a una voluntad clara: «Con dos noches podemos ofrecer formatos diferentes, más participación de caballos y jinetes, y una experiencia más completa para el público».
Con personalidad propia
Porque los dos espectáculos no serán una repetición el uno del otro. Cada noche tendrá personalidad propia. El viernes tendrá un componente más divulgativo, con demostraciones y una aproximación cercana al vínculo entre jinete y caballo. El sábado, en cambio, será más escénico: con un hilo conductor que recorrerá la historia de Menorca y una puesta en escena pensada expresamente para la retransmisión televisiva. «Estará pensado para mostrar toda la fuerza visual del caballo menorquín», apunta Tolo Mercadal. La producción de esta edición es la más ambiciosa hasta la fecha, con una combinación de caballos en pista y elementos escénicos contemporáneos que mantienen la esencia tradicional de la raza.
Precisamente el sábado el espectáculo será retransmitido en directo por IB3, la televisión pública de les Illes Balears, lo que eleva notablemente el nivel de exigencia de la producción. «Una retransmisión en directo requiere ritmo, precisión y una puesta en escena muy cuidada», reconoce Mercadal. «Pero también es una oportunidad magnífica para que miles de personas descubran el potencial del caballo menorquín».
Ambas noches contarán además con una demostración de Doma Natural a cargo de Fabrizzio Bonet, una de las figuras más reconocidas del mundo ecuestre internacional. Una propuesta que aporta una dimensión pedagógica y emocional al conjunto del espectáculo. «Muestra otra manera de entender la relación con el caballo, basada en la confianza, la comunicación y el respeto», explica Mercadal, «y encaja perfectamente con los valores que queremos transmitir». La doma natural, a diferencia de otras disciplinas, pone el acento en la escucha y el diálogo entre jinete y animal, y su presencia en ambas noches subraya el compromiso del evento con una visión del mundo ecuestre basada en el bienestar y el respeto.
El objetivo final de ambos espectáculos, como realza el presidente de la Asociación, es el mismo: «Que el caballo menorquín es mucho más que una raza bella. Es nobleza, inteligencia, elegancia e identidad cultural. Queremos que cualquier persona que lo vea por primera vez entienda inmediatamente por qué es uno de los grandes símbolos de Menorca».