Desde hace días en Mallorca se llevan cabo, con tanta discreción como agilidad, las consultas sub secreto pontificio para formar la terna que remitirá la Nunciatura Apostólica en España al Dicasterio de los Obispos para que el papa León XIV firme en el Vaticano el nombramiento del nuevo titular de la sede episcopal mallorquina.
O sea, quien será el sucesor del menorquín Sebastià Taltavull Anglada, para quien acabó el tiempo de prórroga de dos años que aprobó la Santa Sede al cumplir, en enero de 2023, los 75 años y presentar la preceptiva renuncia, como prescribe el Código de Derecho Canónico.
Hay que observar, con mucha atención, los movimientos y gestiones que cristalizarán en una terna cuya composición puede influir en Menorca. Hasta aquí escribo cuando se da la doble circunstancia de que el dicasterio que designa a los obispos carece de prefecto desde que, el 8 de mayo, Robert Francis Prevost fue elegido sucesor del Papa Francisco. Y que, desde el 21 de mayo, también está vacante el puesto de nuncio apostólico en Madrid, tras marchar a Bruselas el obispo y diplomático filipino Bernardito Auza como representante del Papa ante la Unión Europea.
El anterior nuncio y decano del cuerpo diplomático visitó Menorca en mayo de 2021 y regresó en abril de 2023 para presidir la ordenación episcopal de Gerard Villalonga, de quien dijo que conoce muy bien la Diócesis menorquina y destacó las dos vocaciones del titular de la sede de Severo, ser maestro y presbítero: «Ser un buen evangelizador significa ser un buen maestro», afirmó don Bernardito.
La sede vacante en la Congregación de los Obispos, con el cardenal Luis Antonio Tagle que suena en la Ciudad Eterna como nuevo prefecto, y el hecho de que aún no haya sido designado el sucesor del nuncio Auza no interrumpen las consultas sub secreto en Mallorca.
Tiempo de descuento
El obispo Taltavull -que este año no pudo venir a Ciutadella para las fiestas de Sant Joan al coincidir con el Corpus en Palma y una peregrinación a Lourdes- se halla en tiempo de descuento. Es consciente del final de su etapa al frente de la Iglesia de Mallorca, pero desconoce quiénes integrarán la terna con el nombre de su sucesor que será remitida a Roma.
La gran pregunta, que hoy sigue sin respuesta, consiste en si el obispo Villallonga será uno de los tres nombres de esta lista y qué sucederá. Ahora está todo por decidir y escribir yen las próximas semanas se adoptarán varias decisiones que hallarán eco y repercusión en Menorca.
Camps, caixer capellà
Ajenos a lo que se avecina, once sacerdotes de la Diócesis, junto con el obispo Gerard, han vivido unos días de ejercicios espirituales en el monasterio cisterciense de Poblet que ha predicado el monje del Císter Matías Prades. Uno de los momentos más significativos consistió en la visita de los obispos Joan Piris y Salvador Giménez, con quienes evocaron y comentaron sus respectivas etapas episcopales en la Isla.
El obispo Gerard ha perfilado los cambios que planea introducir para el nombramiento del caixer capellà de las fiestas de Sant Joan de Ciutadella al abrir la puerta a los rectores y vicarios de todas las parroquias de la Isla. Para el próximo bienio 2026-2027 se prepara la designación de Joan F. Camps, rector de Sant Rafel y responsable de la ermita de Sant Joan de Missa, como capellana de Sant Joan.
Fin de etapa
La abogada menorquina Cristina Gómez, única diputada de Podemos en el Parlament balear durante esta legislatura, aprovechará sus intervenciones en el macropleno que empieza mañana para despedirse de la Cámara.
En el ecuador de la legislatura su escaño será ocupado por José María García (San Sebastián, 1972) de Esquerra Unida, como marca el acuerdo firmado por ambas formaciones antes de las elecciones de mayo de 2023. Pierde visibilidad Podemos y gana protagonismo Esquerra Unida. La pícara y calculadora Cristina Gómez pergeña su nueva etapa política sin escaño.