Dice Héctor Pons que ya le gustaría que la concejal María Isabel Llufríu Mercadal, directora insular de Proyectos Sostenibles y Cooperación Local e Internacional, nueva presidenta del PP-Maó, sea la candidata a la alcaldía en mayo de 2027.
El primer edil ya ha transmitido un mensaje claro a la dirección del PSOE-Menorca: aspiraré a un nuevo mandato en el Ayuntamiento y volveré a encabezar la candidatura en las próximas elecciones municipales. Que María Isabel Llufríu releve a Mateu Aínsa al frente del PP mahonés y que haya ganado presencia en los últimos plenos no significa, necesariamente, deba ser la ‘número 1’. Como ha escrito Pep Mir, «Llufríu se coloca en buena posición para ser aspirante a la alcaldía, pero hay otros nombres». De haberlos, haylos. Estamos en ello.
El proceso de renovación de las juntas locales del PP-Menorca, que culmina el próximo fin de semana, evidencia el momento tranquilo que vive esta formación política, pacificada -mano de hierro en guante de seda, mucha experiencia y más paciencia- por el tándem que forman Misericordia Sugrañes y Cristóbal Marqués. Dado que Adolfo Vilafranca dedica todos sus esfuerzos a la presidencia del Consell y la coordinación del equipo de gobierno, con el sobrecoste que supone gobernar en minoría, todo apunta a la continuidad de Sugrañes al frente del PP insular.
Homenaje a Albert Torres
Tras obtener la medalla de oro en el Campeonato del Mundo de Ciclismo en Pista (clase Omnium), disputado en Chile, nuevo gran éxito del deportista de Ciutadella Albert Torres, el Consell reconocerá mañana la trayectoria del deportista. Hace once años ya consiguió la medalla de oro en el Mundial de Madison en Cali (Colombia).
Destaca el conseller de Cultura y Deportes, Joan D. Pons Torres, que «Albert Torres es un ejemplo de constancia, humildad, esfuerzo y perseverancia para los menorquines. Es merecedor de este reconocimiento del Consell insular». El homenaje se celebrará en el teatro del Casino 17 de Gener de Ciutadella (19 horas).
Coincide con la propuesta que el Ayuntamiento de Ciutadella ha debatido en el pleno para dar el nombre Albert Torres al pabellón municipal.
También coincide con las goteras y las nuevas inundaciones que esta misma semana han sufrido estas instalaciones deportivas. «Verlo para creerlo en el vetusto Pavelló Municipal de Ciutadella», denuncia Joan Juanico.
Un año después de las obras de reparación y mejora de la cubierta -cabe suponer que amparadas por alguna garantía, además del aval de los técnicos redactores del proyecto-, y tras haber anunciado el Ayuntamiento de Ciutadella que ha adjudicó a la empresa Mondo Ibérica la renovación el pavimento de caucho y un nuevo marcador electrónico, se reproducen las filtraciones, lo que entorpece la actividad diaria y constituye un descrédito para los responsables.
Casa del Aeropuerto
A principios de los años 90, cuando se proyecta una ampliación de las pistas del Aeropuerto de Menorca hacia el sur, las prospecciones llevadas a cabo por la empresa Balear d’Arqueologia bajo la dirección de Joan C. de Nicolás Mascaró descubren importantes restos prehistóricos en los yacimientos de Biniparretxet y Biniparratx Petit.
Entre ellos, una sala hipóstila de 35 metros cuadrados de superficie y una casa de 128 metros cuadrados. Tras las excavaciones se decidió trasladar estas construcciones de la cultura talayótica a otra ubicación para evitar su destrucción. Piedra a piedra, cada una numerada, y reconstruirlas en un nuevo emplazamiento, situado en una zona ajardinada a la salida de la zona aeroportuaria.
Todo este proceso se llevó a cabo entre enero y abril de 1995. Ninguna queja, ninguna protesta. Hoy estos monumentos de la Menorca Talayótica, que pueden ser visitados, exhiben, muy ufanos, el cartel «Patrimonio de la Humanidad». AENA lo presenta como «la casa del Aeropuerto». Así se escribe la historia.
Recentralizador
Escribe Miquel Payeras en «Ultima Hora»: «De aquel experimento de un Partido Socialista a la balear, que Francesc Antich definió como ‘ser más PSIB que PSOE’, no queda nada; hoy los socialistas se alinean mansamente –nunca fueron tan sumisos– con su Madrid hasta el punto de aplaudir sus amenazas contra la autonomía política balear, por ejemplo en la ayudas a la vivienda. Algo ante lo cual los nacionalistas –los PSM– y regionalistas –UM, UIM– de antaño se hubieran alzado, pero ahora Més ni critica el deseo recentralizador. Y por su lado el PP blande el regionalismo bien entendido –o sea, propagandístico– aunque a la vez se pliegue a las consignas estratégicas de su central».