La habitual rotación excluyente entre la Luna y el Sol tiene momentos de excepción. Se producen aquellas mañanas claras en que, con el Astro Rey ya funcionando a buen rendimiento, el satélite terrestre se muestra en todo su esplendor. Son unos breves instantes en que ambos coinciden. En un mundo de fantasía se podría decir que aprovechan estos encuentros para charlar un rato, ponerse al día, como aquellos compañeros, amigos o familiares que por tener hábitos distintos se ven cada poco tiempo, menos de lo que desearían. La Luna acostumbra a convivir con la luz artificial, con pájaros resguardados, con biorritmos más bajos, con el final de la jornada, con lo onírico y lo oculto. Ver la Luna con luz natural, con pájaros a su alrededor, con el día por delante pleno de energía, no es tan común. ¿Qué le gustará más a ella?
El satélite con luz natural
Foto: Gemma Andreu
Pep Mir | Menorca |