Mientras el equipo de la división de honor del Sporting Mahonés disputa un partido en el terreno de juego, cerca de los vestuarios hay ropa tendida. Se trata de la segunda equipación, que se está secando después de la colada. Igual que en el campo, la alineación es perfecta. Todos los números de cara, incluso los de los dos porteros del equipo. Se nota que detrás hay algún voluntario/a que hace el lavado de la ropa con cariño por el club y los jugadores.
Porque la segunda equipación es tan importante como la primera. Es la que representa la previsión de futuro, la que garantiza poder seguir jugando si se produce algún imprevisto con las camisetas que llevan en el terreno de juego. No solo en el fútbol, los «segundos» son fundamentales. Preparados para intervenir si es necesario, para cubrir bajas imprevistas, para reforzar nuevos proyectos. Sin unos buenos segundos equipos muchas metas serían inalcanzables.