El pasado domingo día 22, desayunando y viendo salir el Sol, divisamos una silueta de un buque entrando en el puerto de Mahón, con mucho silencio izo la maniobra de atraque en el muelle para cruceros. Se trataba del Four Seasons I, procedente de Málaga, cuyo puerto fue el primero en recibirlo procedente de los astilleros italianos de Fincantieri. Adscrito a la compañía de nueva creación Four Season Yachts, filial de una conocida compañía hotelera canadiense, sus números son 207 metros de eslora, 14 cubiertas, 180 pasajeros y 95 cabinas. Atendiendo a estas cifras que llaman poderosamente la atención y con el añadido de que la tripulación casi iguala al número de pasajeros, el principal atractivo de este buque se encuentra en sus camarotes, estos espacios son todos exteriores presentando balcones o terrazas solárium. Existiendo un 60% de suites que cumplen el estándar básico de tener una superficie de 76 metros cuadrados combinando espacio interior y exterior, el resto de la habilitación se divide en apartamentos que la compañía propietaria del barco define como de estilo residencial. Y así, ocupando cuatro cubiertas ubicadas alrededor de la chimenea, el apartamento más grande de este buque es el llamado Funnel Suite con 927 metros cuadrados. Con algo menos de superficie se encuentra la Loft Suite de 739 metros cuadrados, la Portofino Suite de 392 metros cuadrados o la Málaga Suite de 191 metros cuadrados.
Entre restaurantes, bares y salones, el Four Seasons I en su cubierta número cuatro presenta el denominado complejo de bienestar con gimnasio, spa, suite termal, sala de relajación, salón de belleza, saunas y salas de masajes; unos espacios que se completan en la cubierta cinco con una larga piscina de 20 metros rodeada de una zona de ocio.
Ubicada a popa en su banda de estribor se encuentra una marina donde se pueden practicar diversos deportes náuticos mientras el buque está fondeado. Este espacio multifuncional participa además de la peculiaridad de poder convertirse en una terraza en la que se ofrecen cenas. Finalizará el viaje inaugural el 29 de este mes de Marzo, en el puerto maltés de La Veleta…vatuadell cent llamps, estos 9 días de navegación, tendrá un coste mínimo por persona de 25.800 euros.
Este domingo coincidió con los dos buques de la compañía Grimaldi Trasmed, el Ciudad de Barcelona y el Ciudad de Granada, apreciado lector ya te puedes imaginar el ruido que hacían estos dos atracados en el muelle comercial.
Comiendo en un restaurante del puerto cerca del Four Seasons I, en una mesa vecina estaban la capitana y resto de oficiales, me dio las gracias por las fotos mías recibidas, a través del Practico del Puerto. Zarparon silenciosamente como habían venido, antes de las 16 horas. El «dúo dinámico», por el ruido que hacen, zarparon más tarde rumbo a Palma de Mallorca y Barcelona.
Para tranquilidad de los que se quejan de los ruidos de los buques, me han confirmado que ya está preparado el material para instalar el Cold Ironing, primero finalizar la instalación, después hacer efectiva la contratación de la potencia que ya está pedido, puede ser lo que se demore más.
El lunes 23 llegó el ya conocido crucero Europa, construido el año 1997, considerado uno de los mejores cruceros del mundo, ha sido calificado como «5 estrellas plus».
Cada vez vienen cruceros de última generación, respetando el medio ambiente en general.
Al contrario de los buques que vemos arribar a nuestro puerto, como son el GNV Cristal, que fue construido en Alemania el año 1989, o sea ya tiene el pobre 37 años. Otro anciano, el GNV Carrier, construido en Noruega, en el año 1986, que ya ha cumplido los 40 años. Conclusión, mejor que vengan «ancianos» que no nos quedemos sin buques correo.
Esta semana en la peluquería que voy habitualmente, coincidí con una seguidora de mi sección mochilera, Rosa, cuyo padre trabajaba en la Base Naval, la conversación fue muy agradable y con tu permiso senyor Director, le dedico este modesto artículo.
Si vivim a sa peluquería nos trobarem, en salut que no cansa.
José Barber Allés
Mochilero