Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:

Turismo, violencia y memoria

"La isla", de Jérôme Ferrari

|

La isla, de Jérôme Ferrari (París, 1968), podría leerse como un alegato contra la turistificación de Córcega —y, por extensión, del mundo contemporáneo—, pero reducirla a eso sería perder toda su riqueza. La novela es también la historia de una familia ambiciosa, los Romaní, que prospera al calor del negocio turístico, y la crónica de una violencia absurda: la pelea trivial entre Alexandre Romaní y Alban Genevey que desemboca en el apuñalamiento de este último.

Ferrari, uno de los narradores más prestigiosos de la literatura francesa actual —ganador del premio Goncourt en 2012 por «El sermón sobre la caída de Roma»—, despliega aquí su estilo característico: una prosa afilada, irónica y de gran densidad moral, atenta a la memoria, la corrupción de los paisajes y las grietas de la condición humana.

Publicada en Francia en 2024, la novela está narrada por una voz que conoce bien a la familia Romaní, un testigo implicado que reconstruye su ascenso a lo largo del tiempo. Desde las costumbres estivales de los años treinta hasta el presente, el narrador —enamorado de su prima, madre de Alexandre, y amigo de su padre— traza el retrato de una dinastía local enriquecida gracias a la transformación de la Córcega rural y primitiva en destino vacacional.

Pero La isla no se limita a esta trama principal. Ferrari introduce otros dos planos narrativos que, lejos de dispersar el relato, lo enriquecen. Por un lado, la historia del sultán que permitió al explorador Richard Burton acceder a la ciudad sagrada de Harar, convirtiéndolo en el primer extranjero en cruzar sus puertas, y que después se arrepintió de haber dejado entrar al que podría considerarse el «turista original». Por otro, un relato de tintes casi míticos sobre un genio al que, en los albores del mundo, se le encomienda abrir los ojos de los humanos para que contemplen la creación.

A primera vista, esta estructura podría parecer un galimatías, pero Ferrari logra equilibrar los tres niveles con notable precisión, subordinándolos siempre al núcleo de la novela: ese acto de violencia banal y sus raíces familiares, sociales y culturales.

El narrador no desaprovecha ocasión para lanzar dardos contra el turismo de masas, descrito como una fuerza degradante que banaliza los lugares y transforma la experiencia en caricatura. Su tono, a menudo sarcástico, deja pasajes divertidos, como este:

«Abajo, en la calle, el trenecito turístico avanza a veinte por hora. Está repleto de imbéciles -¿cómo llamar si no a unos adultos que aceptan a conciencia subirse a ese vehículo de la deshonra y la desvergüenza? -, de imbéciles, pues, a los que una voz femenina le anuncia por megafonía en tres lenguas distintas que están pasando por delante del instituto».

Y, sin embargo, no es necesario compartir esta mirada crítica para disfrutar del libro. La isla funciona ante todo como una novela inteligente y perturbadora, capaz de entrelazar historia, mito y actualidad en una reflexión sobre la violencia, la memoria y la transformación de los lugares. Una obra breve pero ambiciosa que confirma el talento de Ferrari para explorar, con lucidez y humor, las contradicciones del mundo contemporáneo.

La isla

Jérôme Ferrari

Traducción de Pablo Martín Sánchez

Libros del Asteroide

176 páginas

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Lo más visto