La tragedia ha golpeado Manacor. Un joven de 18 años de edad ha fallecido al desplomarse el techo de su habitación. Este siniestro pone de manifiesto que un número indeterminado de pisos, casas y edificios de Balears se encuentran en muy mal estado, lo que evidencia que el drama puede volver a repetirse en cualquier momento. En Menorca ya se han registrado varios casos de caídas y hundimientos de edificios. Ese suceso mortal ocurrido en Mallorca pone sobre la mesa la necesidad de controlar la seguridad y la salubridad de todas las construcciones habitadas. Una norma, la denominada ‘ITV de los edificios’ que implica el Informe de Evaluación que debe redactar un técnico cualificado.
Las inspecciones de edificios son obligatorias, pero en muchos casos no se pasan a tiempo o se demoran de forma indefinida, porque los propietarios no quieren resolver los defectos a subsanar. En otros casos son viviendas que han sufrido modificaciones clandestinas. Es necesario que los ayuntamientos aumenten el control sobre las casas y bloques de pisos que no pasan inspecciones para evitar tragedias como la de Manacor. En Maó, más de 9.500 edificios con una antigüedad superior a treinta años han de ser inspeccionados antes del 3 de mayo. Una actuación no se debe demorar para el beneficio de todos.