La tragedia ferroviaria registrada en Adamuz ya ha provocado cuarenta fallecidos y 31 desaparecidos, además de 43 heridos hospitalizados, trece de ellos en la UCI. Un desastre de esta magnitud, que motiva una gran conmoción y una ola de solidaridad, suscita las mismas preguntas: ¿qué ha ocurrido? y ¿cuáles han sido las causas que han desencadenado esta catástrofe? El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha decretado tres días de luto oficial, afirma que van a «dar con la verdad». «El tiempo y el trabajo de los técnicos nos darán la respuesta», declaró. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios apunta que un tren Iryo descarriló, lo que provocó que los dos últimos vagones del tren invadieran la vía contigua.
Veinte segundos después, llegó un tren Alvia, cuyos primeros vagones colisionaron con los dos últimos del Iryo, con la caída de esos primeros convoyes por un terraplén de cuatro metros y numerosas víctimas. La investigación apunta a un fallo técnico, concretamente la soldadura de la vía, lo que debe ser esclarecido. La Guardia Civil cuenta con imágenes en las que se observa la fractura de la soldadura en el kilómetro 318,7. Los análisis técnicos determinarán si se pudo deber a un peso arrastrado por el vagón 6 del tren Iryo. Hay que aclarar lo ocurrido, pedir responsabilidades y tomar medidas.