Las investigaciones sobre supuestos fraudes en las bajas laborales de empleados se han disparado un 200 por ciento en los últimos meses. Algo similar ocurre en despachos de abogados laboralistas que constatan como los pleitos y litigios por este motivo han aumentado de manera muy considerable. Todo este asunto, como reconocen desde la Conselleria de Trabajo, provoca una gran preocupación en el sector empresarial. Los trabajadores tienen todo el derecho a ponerse de baja cuando no están bien, ya sea física o psicológicamente. Y que la mayoría de los empleados que acuden al médico lo hacen porque no están en condiciones de trabajar. También es cierto que la pillería ha ido en aumento y que hay numerosos casos de trabajadores de baja con un segundo empleo en negro o, directamente, fingen estar mal. Es un tema complicado porque esta actuación fraudulenta afecta al resto de la plantilla, que soporta más cargas laborales. En el sector de la hostelería se dispara el absentismo -que no el fraude laboral-, que se sitúa sobre el 14 por ciento. En la construcción baja al 5,4 por ciento. El gran problema es que los empresarios, por las dificultades derivados del nivel de vida y la vivienda, no encuentran mano de obra cualificada y si en las plantillas se acumulan los operarios de baja, las dificultades operativas se disparan.
El impacto y la repercusión de las bajas laborales fraudulentas
Editorial | Menorca |