En septiembre de 2023 la fábrica embotelladora de leche Agama, de Mallorca, comunicó que arrastraba unas pérdidas acumuladas de seis millones de euros, con un excedente anual de 4,5 millones de litros de leche que vendía a pérdida a empresas de la Península. El Grupo Damm, al que pertenece Agama, confirmó este martes el cierre de la empresa. A pesar de ser la crónica de un final anunciado, la Conselleria d’Agricultura gestionó la creación de una empresa público-privada, con participación del Govern, un inversor privado y los productores de leche.
La negativa de los tres ganaderos ha impedido llevarlo a cabo. El final de Agama se añade al cierre de Piema, la gran fábrica de piensos de Mallorca. Hechos irreversibles que agudizan el hundimiento de la ganadería en Mallorca, mientras lucha por sobrevivir en Menorca, y que son fruto de otra realidad devastadora: más del 95 por cien de la leche que se consume en las Islas es producida fuera del Archipiélago. El sector ganadero de Balears -y el primario en general, con excepciones de vinos y aceites- no tiene garantizada su supervivencia hasta que los costes de producción y transporte sean los mismos que en la península. Las ayudas del Govern no cubren estos sobrecostes. Corresponde al Gobierno central y a la Unión Europea garantizar esta igualda en la producción y el transporte.