El Ateneu acogió el jueves por la tarde la presentación del documento redactado por el GOB, Amics de la Mar-Port Maó, Casetes de vorera de Menorca, y la Associació d’amarraments públics Es Jonquet bajo el título genérico «Recuperem el port de Maó».
Cuestionan el modelo de gestión que se aplica actualmente, al considerar que depende en exceso del turismo y varias medidas para recuperar el uso social. Entre otras propuestas, demandan una moratoria a la autorización de nuevos amarres, que, de ser aprobada, impedirá tramitar el concurso para la concesión de la ribera norte del puerto, aprobada en 2023 entonces con el voto a favor del Ayuntamiento, que posibilitará crear 168 amarres, 126 más que ahora.
La cuestión de fondo consiste en que la rada mahonesa, al ser un puerto de interés general, está adscrito a Puertos del Estado y su gestión corresponde a Autoritat Portuària de Balears. En este espacio confluyen numerosos usos -militar, marina mercante, transporte, pesquero, náutico, deportivo y recreativo- con un patrimonio de gran riqueza. Zonificar el puerto para definir los usos y preservar sus valores naturales y patrimoniales constituyen los grandes retos.