El informe elaborado por trabajadores del servicio municipal del agua de Ciutadella para mostrar el mal estado de casi todas las instalaciones del servicio de suministro es muy preocupante. Pone en evidencia que durante décadas, no solo no se han realizado las obras necesarias para cumplir las normativas sanitarias, sino que no se han llevado a cabo tareas básicas de mantenimiento. Esta situación de abandono es responsabilidad de todos los gobiernos que han asumido la gestión municipal, aunque le corresponde al actual tomar las decisiones imprescindibles para iniciar un cambio de tendencia, hacia la mejora de las instalaciones y parar así el proceso de decadencia.
El Ayuntamiento, aún reconociendo las malas condiciones de estas infraestructuras, destaca que el agua que se suministra cumple con las condiciones sanitarias. Por tanto no hay que crear un alarmismo innecesario. Pero ello no exime de que sea realmente urgente diseñar y ejecutar un plan de actuaciones para que, una a una, todas las instalaciones del servicio de suministro de agua a la población ofrezcan las condiciones de salubridad necesarias. Lo que no se ha hecho en décadas debería acometerse con urgencia.